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Lo que voy a decir podría ser un contrasentido o un sacrilegio viniendo de alguien que siempre a sido un impulsor de la vida digital y de las tecnoempresas, sin embargo; con todo cariño y respeto puedo decirles: no chinguen señores, ¡paguen sus impuestos!

Esto viene a colación por el comunicado emitido por la Asociación Latioamericana de Internet (ALAI), que representa los intereses de empresas como como Airbnb, Google, Twitter, Facebook, Despegar y MercadoLibre; de la cual es la primera vez en mi vida que escucho de ellos (tal vez por no soy huelemoles, porque soy chairo, o porque soy cuyeyo o porque no me gusta andar de gratuito salamero con empresas que son poco recíprocas) pero el chiste es que, al ver su comunicado me sentí un poco ofendido porque ahora resulta que ante el panorama que muestra el Paquete Económico 2020 presentado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en México para que estas empresas paguen  impuesto ahora resulta que son casi la Madre Teresa de Calcuta y se preocupan por los desvalidos usuarios.

El primer sobresalto fue cuando en el asunto del correo leo que «Plataformas de Internet piden que se respete el derecho de los usuarios mexicanos» (¡Ah, canijo!) y más cuando líneas abajo veo que según la ALAI, en México «se delinean aspectos sobre una posible regulación a plataformas digitales» ¡Ah, chingao! Si yo no tuviera nada que ver con el mundo digital fácilmente me tragaría este bulo, sin embargo, me di cuenta que más bien parecía una fake news porque yo no conozco ninguna iniciativa que esté atentando contra los derechos de los pobrecitos usuarios mexicanos y tampoco conozco ningún intento de regular a las plataformas de internet. Solamente se trata de que paguen impuestos señores.

 

Luego dicen que ALAI y sus miembros están a favor del pago de impuestos en servicios digitales pero «no están a favor de una propuesta que vulnere los derechos y el acceso a servicios por Internet de nuestros usuarios». ¿Ahora sí amikitos? ¿Ahora sí se preocupan por nosotros? ¿O solamente están preocupados por su negocio y por sus altas rentas que sacan de los consumidores mexicanos? ¿No será que ya se les obligaría a contribuir con el gasto público de un país (no solo un mercado) que les deja tan buenos dividendos con la venta de productos o de información?

Con todo cariño, no quieran vernos la cara de inocentes. No se pasen, no sean hipócritas. Ustedes hacen negocio, no caridad y por lo mismo, la mayor parte de las empresas digitales no han sido parejos o derechos con los consumidores mexicanos porque cuando se les ha recriminado por un mal servicio, una venta fraudulenta, un robo de información, una estafa, o por una deficiente protección a los datos personales; siempre contestan con evasivas, nunca dan la cara, su plataforma siempre es como el manto de la Virgen María y todo mundo tiene la culpa, menos ustedes y sus plataformas.

Además, ahora sí quieren que nos pongamos de su lado cuando (al menos en el caso de este veterano periodista) por muchos años hemos sido muy profesionales difundiendo su información a cambio de nada y cuando pides un apoyo publicitario de la forma más profesional y transparente, te tratan como un mendigo extorsionador.

No señores, no se trata solamente de su «apertura a colaborar (faltaba más) para que el esquema tributario que se propone imponer a los servicios digitales y mercados de economía colaborativa resulte aplicable», sino más bien se trata de un esquema en el cual ustedes sean quienes paguen, retengan y declaren sus impuestos como cualquier otra empresas y que «no cause efectos negativos no intencionados al ecosistema en su conjunto». O sea, no solamente queremos que colaboren, sino que se pongan ustedes por delante y no cargarle a usuario con el pago de los impuestos.

Ahora bien, si acaso es cierto que «el Paquete Económico que presentó la SHCP incluye múltiples requisitos y normativas, cuyos plazos de cumplimiento inhibirán la capacidad de las empresas para atenderlos, especialmente las pymes, que no cuentan con áreas legales o despachos contables, por lo que sería común que éstas las incumplieran y deban enfrentar sanciones desproporcionadas», no se preocupen ustedes por ellas pues estoy seguro que se establecerán mecanismos de prórrogas y deducciones para Pymes. La bronca es con ustedes, las que obtienen altas rentas (ganancias pues) de los usuarios mexicanos, pero que muy chingones se van a pagar impuestos (si es que lo hacen) a otros países, algunos de ellos reconocidos como paraísos fiscales.

Efectivamente, ya son muchos los países que han decidido de manera valiente, aplicarles el cobro de IVA (impuesto al consumo) a los servicios digitales pero hay duda sobre cómo cobrarles un Impuesto Sobre la (altísima) Renta que sacan de países donde ni siquiera quieren poner una oficina fìsica. Por eso la misma OCDE ya está diseñando esta tasa internacional para que no se pasen de lanza y las empresas digitales paguen sus impuestos pero no en sus países de origen, sino en los países dónde, cual horda de vampiros chupeteadores; van a succionar la plata de los lugareños incautos.

Es más, hasta el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) han apoyado las iniciativas de regular fiscalmente a las empresas digitales, pues está claro que esto ha sido un factor que impide el desarrollo de ecosistemas digitales latinoamericanos, pues aunque existen versiones latinas de redes sociales, marketplaces, plataformas de streamming o portales; estos no han florecido porque tenemos la competencia desleal de las gigantes empresas digitales que son apoyadas por sus gobiernos y no pagan impuestos. Y para acabar de fregar en países como México, la simplificación fiscal es un eterno anhelo.

Imagínate si Facebook pagara impuestos y con ello se financiaran proyectos para desarrollar redes sociales indígenas o para campesinos o migrantes; o que AirBnB pagara para financiar programas de turismo ecológico o de transporte seguro (como el Tren Maya); que Netflix pague sus impuestos que permitan financiar productoras mexicanas independientes que produzcan series como en la España lo hizo con La Casa de Papel (o para producir podcasts para tecnoempresas, jejeje); o que Amazon pague lo correcto para generar un ecosistema con pequeños mercados digitales de artesanías mexicanas o de comida mexicana. Chido ¿no?

Ya desde hace años, en mis cápsulas de Tele- Comunicación en Milenio TV lo dije abiertamente: las empresas digitales, ahora conocidas como GAFA (Google, Apple, Facebook, Amazon); están distorsionando los mercados digitales. Mismos servicios, mismas obligaciones. Mismos beneficios, misma regulación.

Por eso, amikos de las empresas digitales, no nos quieran ver la cara de topiles, sabemos que no se preocupan por nosotros, solo lo hacen por proteger sus rentables negocios. Nosotros solo queremos que paguen sus impuestos, como yo, como tú, como todos los bien nacidos. Contribuyan con el gasto social, no se hagan majes.

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