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El presidente de Estados le envió hace un par de días al Congreso de su país el proyecto de presupuesto federal para el año fiscal 2018-2019 que empieza el 1 de octubre de este año. En el proyecto solicita que se le autoricen 18,000 millones de dólares para construir el muro fronterizo que prometió edificar durante su campaña electoral, obra que, según él, tarde o temprano será pagado por el gobierno de México.

Donald Trump ha reiterado que, a fin de cuentas, seremos los mexicanos los que asumiremos el costo final de una muralla que no solucionará un solo problema. Los que quieran entrar ilegalmente a estados Unidos lo seguirán haciendo, aunque con más dificultades; los que llevan drogas destinadas a los consumidores gringos seguirán con su negocio, como también mantendrán sus redituables actividades quienes traen armas a nuestro país para satisfacer las necesidades de los delincuentes, organizados o no,

Ahora bien, ¿cómo obtendrá Trump de México los miles de millones de dólares que se gastarán en el proyecto en vista de que el presidente Enrique Peña Nieto ha dicho una y otra vez que nuestro país no pagará un solo centavo?

Trump ha insinuado varias veces que podría tasar con un impuesto especial a los productos hechos en México que entren a Estados Unidos. También que podría gravar con determinado porcentaje las remesas que los siete días del año envían millones de mexicanos radicados en su país a sus parientes que viven de este lado de la frontera.

De acuerdo con el Banco de México, en 2017 estas remesas alcanzaron un monto histórico de 28,771 millones de dólares, 6.6% más que en 2016.

Supongamos que Trump decidiera gravar con un impuesto especial del 10.5% las remesas enviadas a México durante los próximos tres años que le quedan a su mandato, que estas crecieran 6% cada año y que, en caso de ser reelecto en 2020, prorrogara la vigencia de dicho impuesto hasta recuperar los 18,000 millones de dólares para luego anunciar que se los va a regresar de alguna manera a los contribuyentes de su país.

Durante los siguientes 7 años, de 2018 a 2024, tendríamos que las remesas enviadas a México sumarían los 171,916 millones de dólares, aproximadamente. El 10.5% de este monto serían 18,051 millones de dólares, el costo del muro.

Muchos dirán que gravar las remesas a México sería una locura o una arbitrariedad del presidente y el Congreso estadounidenses. Sea lo que sea, los republicanos que hoy controlan la presidencia y ambas cámaras del legislativo harán todo y más para no perder ante los demócratas en las elecciones legislativas del año entrante y en las de 2020. Ofrecerles a los electores la devolución de su dinero utilizado en la construcción del muro es algo muy atractivo.

Sitio web: ruizhealytimes.com

Twitter: @ruizhealy

Facebook: Eduardo J Ruiz Healy

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