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En España, el éxodo estival anual de las familias hacia sus refugios de descanso playero es un escenario ya conocido, aunque no tiene nombre propio como en Alemania, donde tiene el apodo de la “Blechlawine”, o “avalancha de metal”.

En estas carreteras muy transitadas, que son habituales en toda Europa durante las vacaciones de verano, se producen a menudo los llamados atascos fantasma, que surgen, aparentemente, de la nada.

Estos frustrantes atascos son causados fácilmente por factores humanos como, por ejemplo, incorporarse al tráfico sin señalizar, distracciones al volante, malos hábitos de conducción y malos tiempos de reacción, o frenazos innecesarios. Una vez que un conductor pisa el freno, puede ocasionar una reacción en cadena y que otros conductores frenen también, haciendo que el flujo de tráfico se detenga.

Ahora, Ford e investigadores de la Universidad de Vanderbilt, una universidad de investigación privada de Tennessee, EE.UU., han demostrado que estas retenciones podrían reducirse con el uso generalizado de la tecnología equipada en vehículos Ford como el Fiesta o la Transit.

La tecnología de Control de Crucero Adaptativo (ACC) permite reducir la velocidad y acelerar automáticamente para mantener el ritmo del vehículo que circula delante sin fatigarse ni distraerse.

En una pista de pruebas cerrada de Ford, 36 conductores simularon el tráfico normal de la carretera usando la tecnología de Control de Crucero Adaptativo. Posteriormente, esos conductores realizaron el mismo circuito, pero sin hacer uso de esta tecnología, lo que significa que tuvieron que frenar y acelerar manualmente.

El resultado fue que los vehículos que utilizan el Control de Crucero Adaptativo reducen el impacto que supone frenar más que los vehículos que no llevan la tecnología activada. Incluso con sólo uno de cada tres vehículos utilizando la tecnología, la prueba reveló beneficios similares en la reducción del tráfico.

Ford ofrece actualmente el Control de Crucero Adaptativo en el 80 por ciento de su gama de vehículos de pasajeros y comerciales en Europa. Con el lanzamiento del nuevo Ford Focus, ha presentado una versión mejorada de esta tecnología que incluye Stop & Go, Reconocimiento de Señales de Velocidad y funcionalidad de centrado de carril.

Un proyecto de investigación conjunto anterior financiado por la UE y dirigido por el Centro de Investigación e Innovación de Ford en Aachen (Alemania) llegó a la conclusión de que los vehículos equipados con la tecnología de Control de Crucero Adaptativo y de Alerta de Colisión directa podrían ayudar a prevenir o mitigar los efectos de más del 5 por ciento de los accidentes en las autopistas, ahorrar a los conductores más de 3 millones de horas al año atrapados en el tráfico y reducir en un 3 por ciento el consumo de combustible de los turismos.

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