A un mes de las elecciones presidenciales

A un mes de las elecciones presidenciales

mayo 3, 2024 Desactivado Por Hugo González

Han pasado casi 65 meses desde que comenzó el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, casi 1970 días desde que comencé a escuchar y leer opiniones sobre este gobierno. Algunas han sido totalmente honestas, otras han sido infundadas pero la gran mayoría se han emitido con mala fe. Desde entonces he escuchado muchas opiniones silvestres y cándidas, otras se han basado en verdades a medias y otras están sustentadas en grandes mentiras.

Durante todo este tiempo he intentado respetar las opiniones de todos, aunque no las comparta, incluso, en los primeros años de gobierno, pensé (pendejamente) que podría convencer a muchos de que estaban guiando su criterio basado en mentiras o desinformaciones maquinadas por los medios de comunicación.

En medio de la pandemia y tras haber escuchado por lo menos 400 conferencias vespertinas de salud, me convencí de que en México priva la miseria intelectual y moral. El ataque al gobierno federal y al Doctor Hugo López Gatell me confirmaron que, por más intentos que hagamos para aclarar la información, siempre habrá un(a) miserable que descontextualice, desvirtúe o desbarate la información para hacer ver la realidad como se procesa en su mente o conviene a sus intereses.

Muchos de los grandes consumidores de información la acaparan, la amasan, la consumen y la procesan para después escupirla bañada en sus más repugnantes secreciones. Van llenas de bilis, estiércol, mugre, pus, lo más nauseabundo que tienen en sus entrañas. Otros consumen información a medias, sin llegar a nutrirse, pero dejando caer migajas que levantan quienes están a su lado, quienes están pendientes por consumir esos pedazos de información. Hay otros tantos que, de manera premeditada, construyen desinformación que después lanzan para el consumo de los mexicanos sin el menor pudor. La desinformación es muy peligrosa.

Por eso los medios de comunicación están en medio de una crisis de credibilidad, de deshonra, de rentabilidad. Siendo periodista, me da pena comprobar cómo muchos medios y plumas “importantes” han caído en el descrédito ya sea por convertirse en meretrices de la información o simplemente por dogmas profesionales y la febril idea de que solo ellos tienen la razón.

Durante este sexenio sufrí la falta de ingresos como nunca en mi vida, pero no culpo al gobierno por ello, fue mi culpa y la de todos nosotros, los profesionales de la información, que no supimos adaptarnos a la nueva realidad digital, política y económica. No supe cómo salir de mi closet obradorista sin temor a ser reprimido por mis mecenas aleatorios o mis odiadores convenencieros.

Sin embargo, volvió el momento de tomar partido, de salir del closet y comenzar a fijar posiciones políticas con el riesgo (pero también con el orgullo) de ser excluido o censurado por manifestar nuestras preferencias políticas.

Como lo dije arriba, respeto las ideas de todos y como lo he dicho muchas veces, las preferencias políticas, son como las sexuales; muy íntimas y diversas. Uno no va por la vida cantando a los cuatro vientos cuales son las posiciones sexuales que más le gustan, con quien le gusta y por donde le gusta. Alguien decía: “las opiniones políticas, son como las nalgas, no se les dan a cualquiera, solo a quien te las pida con respeto”.

Sin embargo, falta un mes para las elecciones presidenciales y con ello, todos seremos parte de esta gran orgía democrática que definirá el destino del país en los próximos 6 años. Aunque no queramos, tendremos que decidir si seremos activos o pasivos, si preferimos dar, el primer paso o dejar que nos den, todo digerido y mal procesado.

Por eso en este mes muchos saldremos del closet, nos definiremos como progresista o conservador, como chairo o derechairo, como apático o apasionado, como pro 4T o anti 4T.

Yo, desde hace muchos años, estoy definido por los postulados de mi querido AMLO y aunque estoy convencido que no pudo hacer todo lo que nos hubiera gustado, creo que con Claudia Sheinbaum podemos seguir con los pendientes de la 4T.

Si compartes mi opinión, te pido me regales tu entusiasmo para contagiar a todos los que hemos guardado un respetuoso silencio y salir a convencer con alegría a todos los indecisos o los temerosos. Si no estás de acuerdo conmigo, te pido me regales tu respeto y que sigas adelante con tus convicciones, pero siempre bajo la consigna de que todos somos mexicanos y que viajamos en el mismo camión.

Llegó el momento de la definición, de decir y sentir lo que más nos emociona políticamente. Legó el momento de la contienda electoral, de informarse, de dudar, de averiguar, de conversar.

Llegó el momento de la pachanga de la chairiza. Somos un chingo, salgamos del closet. Sonríe, ya ganamos; Sigamos haciendo historia, pero con la nobleza de quien respeta a su prójimo.

https://www.contrareplica.mx/autor-188-HugoGonzalez

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