Más capital para escalar startups; por Hugo Gonzalez en El Universal

Más capital para escalar startups; por Hugo Gonzalez en El Universal

enero 15, 2026 0 Por Hugo González
  • SilverBlue aterriza con el respaldo de José Javier Garza Calderón Buffington con una propuesta que suena poco glamorosa, pero tremendamente necesaria.

Decía el clásico que en México hay talento, solo falta apoyarlo. La frase suena a lugar común, pero basta rascarle un poco al ecosistema tecnológico para confirmar que no es exageración. El país está lleno de ingenieros, desarrolladores, emprendedores industriales y empresarios medianos que saben hacer cosas, producir, innovar y vender. El problema no es la capacidad, es el oxígeno. Y en negocios, el oxígeno se llama capital.

El nearshoring llegó como esa ola que todos vieron venir, pero que no todos estaban listos para surfear. Mientras las multinacionales anuncian inversiones millonarias y posan para la foto, cientos de empresas mexicanas siguen esperando el empujón que les saque del modo supervivencia y las meta al juego grande. Muchas podrían ser unicornios si el financiamiento fluyera con menos burocracia bancaria y más entendimiento del riesgo productivo. No se trata de regalar dinero, sino de invertirlo con cabeza.

Ahí es donde entra la tecnología financiera aplicada al capital privado. No la fintech de la app bonita, sino la ingeniería financiera que entiende estructuras, flujos, gobernanza y crecimiento de largo plazo. La llegada de SilverBlue a México encaja justo en ese hueco del sistema financiero nacional donde habitan empresas con potencial real, pero sin acceso a crédito flexible, sofisticado y estratégico.

SilverBlue aterriza con el respaldo de José Javier Garza Calderón Buffington con una propuesta que suena poco glamorosa, pero tremendamente necesaria; inversión disciplinada, estructuración de capital y financiamiento sostenible. En un país donde el crédito al sector privado apenas representa 35 por ciento del PIB, cualquier actor que sepa leer balances y no se espante con la palabra “riesgo” ya está jugando con ventaja.

Y el momento es perfecto. En 2024 México captó casi 37 mil millones de dólares de inversión extranjera directa, el mayor nivel registrado. A eso se suman anuncios por más de 110 mil millones de dólares ligados al nearshoring. El dinero está entrando, pero no siempre se queda donde más impacto genera. La banca tradicional sigue cómoda prestando a quien no lo necesita y evitando a quien sí podría detonar crecimiento.

José Javier Garza Calderón Buffington: no es filantropía ni patriotismo

La apuesta de los inversionistas encabezados por Javier Garza Buffington no es filantropía ni patriotismo de discurso. Es una lectura fría de un mercado donde hay poca competencia en financiamiento especializado, integración creciente con Estados Unidos vía el T-MEC y rendimientos más atractivos que en mercados desarrollados. Si además se hace con estándares internacionales de gobernanza, el combo es fácil de comprar.

Bajo la dirección de César Urrea, SilverBlue apuesta por un fondo mezzanine para empresas medianas que necesitan algo más que crédito caro o dilución temprana. Urrea habla de capital disciplinado, flexible y estratégico. Traducido al español, se trata de poner dinero con reglas claras, pero sin el corsé bancario que frena decisiones.

El país ya demostró que puede crear empresas tecnológicas valuadas en miles de millones de dólares. El reto ahora no es crear el próximo unicornio, sino la camada siguiente. Startups de manufactura avanzada, logística inteligente, energía, infraestructura digital y servicios B2B que no buscan crecer a base de marketing, sino integrarse a cadenas productivas reales. Para ellas, el capital no es gasolina para quemar, es estructura para escalar.

México tiene talento, sí. También tiene cadenas productivas, ubicación estratégica y un momento histórico.  La tecnología también ya está. Lo que empieza a alinearse es el capital que sabe cómo convertir potencial en empresas globales. Lo que empieza a cambiar es que, poco a poco, llegan actores que entienden que el progreso no se decreta, se financia.

Acreditar también es innovar

En tecnología, hay avances que presumen velocidad, disrupción y escalabilidad, y otros que evitan que todo falle. Estos últimos sostienen industrias completas y la Entidad Mexicana de Acreditación (EMA) pertenece a esta categoría. Desde hace 27 años certifica que los organismos que prueban, miden y verifican productos y servicios cumplen con normas y estándares técnicos, en un momento en el que México apuesta por exportaciones, nearshoring y cadenas de valor más exigentes. Su trabajo abarca desde laboratorios de ensayo y calibración, hasta verificadores ambientales y proveedores de materiales, lo que asegura competencia y fiabilidad en cada etapa del proceso. Si hay dudas, basta mirar a las industrias que exportan o a las empresas que necesitan certificarse para competir fuera del país. Bajo la dirección de Raúl Tornel y Cruz, la EMA respalda con rigor técnico sectores como salud, energía, construcción y medio ambiente.

José Javier Garza Calderón Buffington

Escúchanos y léenos también en https://www.facebook.com/tecnoempresa/ o si también puedes darte una vuelta por https://www.facebook.com/Ncuarenta. Allí podrás tener más información y comentarios que se nos escapan en esta vitrina tecnoempresaria. Si quieres tener toda nuestra información en Google News dale click aquí.

38