
T-MEC pone nervioso al cómputo; por Hugo González en El Universal
julio 2, 2026Mientras muchos seguían concentrados en los efectos de la revisión anual del T-MEC sobre los automóviles, los aguacates o los aviones; el sector del cómputo en México no recibió buenas noticias.
La decisión del gobierno de Donald Trump de no ratificar el tratado y optar por una revisión anual convierte al acuerdo comercial se convierte en un reto desafiante para este sector. Nadie puede planear inversiones de largo plazo cuando se pueden cambiar las reglas cada doce meses.
El sector mexicano de equipo de cómputo vive un momento que, visto desde las cifras, parece una historia de éxito. Banco BASE documenta que las exportaciones crecieron 144.8% durante 2025 y ya representan casi 13% de las ventas externas del país. El primer trimestre de 2026 fue todavía más espectacular: 34,969 millones de dólares exportados, una cifra que en apenas tres meses superó todo lo vendido durante 2024.
Estos datos suenan extraordinario, pero precisamente ese puede ser un engaño. No siempre crecer en exportaciones significa fortalecerse. A veces simplemente significa que alguien más necesita comprar con urgencia.
Según los expertos de Banco BASE, el auge de la Inteligencia Artificial en Estados Unidos disparó la construcción de centros de datos y multiplicó la demanda de servidores. Mientras tanto, los aranceles contra productos chinos hicieron que México apareciera como el vecino conveniente para terminar el trabajo. No fue una revolución industrial mexicana. Fue una oportunidad geopolítica.
Más de 82% de las exportaciones corresponde a unidades centrales de procesamiento, pero los componentes críticos llegan desde Taiwán, China y Malasia. México ensambla; Asia fabrica; Estados Unidos compra.
Banco BASE incluso encuentra una correlación de 0.97 entre las importaciones de componentes asiáticos y las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos. Por eso, si Washington endurece las reglas de origen o acelera las investigaciones comerciales bajo la Sección 301 de la USTR, la ventaja competitiva de México podría evaporarse con una rapidez.
Julio Escandón, director general de Banco BASE, tiene razón al plantear que éste es el momento para incrementar la integración regional. La palabra clave no es exportar más, sino depender menos. Una industria que presume cifras récord mientras importa los componentes esenciales disfruta de una prosperidad prestada.
En tecnología el verdadero poder nunca está en quien aprieta el último tornillo. Está en quien fabrica el chip que hace funcionar todo lo demás. Y México todavía tiene pendiente esa conversación.
Mundial a un clic
En medio de la fiebre futbolera y con la resaca del Prime Day, Amazon México dio a conocer varios datos de consumo en su tienda digital que concentra productos dirigidos a los aficionados conocida como Estadio Amazon. Entre las principales sorpresas está descubrir que el Mundial de Futbol no sólo dispara la venta de playeras, sino también de limpiadores faciales, detergentes, routers y hasta enjuagues bucales.
El aficionado moderno ya no se conforma con gritar frente al televisor, ahora quiere convertir la sala en una sucursal del estadio, con pantalla nueva, bocinas, audífonos y, de paso, una cámara para presumir en redes sociales que celebró un gol como si hubiera estado en primera fila.
La empresa reportó que las órdenes crecieron 42 por ciento después de la publicación de la convocatoria de la selección nacional, el 31 de mayo. Más tarde, el arranque del torneo provocó otro incremento de 29 por ciento. Es decir, todavía no rodaba el balón y el comercio electrónico ya estaba goleando.
Lo interesante es que el entusiasmo deportivo terminó beneficiando a categorías que poco tienen que ver con un tiro penal. Televisiones, notebooks, celulares, drones, routers, productos de belleza y cuidado personal encontraron su lugar en el mismo carrito de compras.
También resulta curioso que el horario favorito para comprar sea alrededor de las diez de la noche. Es decir, cuando termina el partido y baja la adrenalina, llega el momento de golpear el bolsillo y forzar la tarjeta de crédito. En Ciudad de México predominan la compra de cerveza, licores y audífonos; Monterrey apuesta por playeras; Querétaro compra libros y figuras; Mérida prefiere coleccionables.
Al final, el ganador del mundial puede no ser quien levanta una copa sino el que simplemente procesa millones de clics en el carrito de compras.
El otro partido
Hablando de ganadores, TelevisaUnivision se declaró triunfadora en el duelo de ratings durante la transmisión del hermoso partido entre México y Ecuador. La empresa presumió haber reunido a más de 35.3 millones de personas durante la transmisión del encuentro entre México y Ecuador, una cifra que, según sus datos, le permitió superar a su competencia por más de 17 por ciento. Ahora que las audiencias se fragmentan entre plataformas, redes sociales y servicios de streaming, concentrar semejante volumen de espectadores es relevante.
De ese total, 28.4 millones siguieron el partido por televisión abierta, mientras que otros 6.9 millones eligieron ViX. El dato confirma que el consumo deportivo ya no cabe en una sola pantalla. El televisor sigue mandando, pero el streaming dejó de ser un invitado de cortesía para convertirse en parte del equipo titular.
La Copa Mundial de la FIFA 2026 también se juega en el terreno comercial, por ello, mientras unos celebran goles, TelevisaUnivision celebra ratings. Y en el negocio de la televisión, ese marcador suele ser el único que realmente importa.


