
La jornada de 40 horas podría complicar el crecimiento de las MyPymes
marzo 24, 2026La discusión en torno a la reducción de la jornada laboral a 40 horas en México ha estado centrada en su impacto en costos y productividad. Sin embargo, para las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes), el reto consiste en mantener su capacidad de atención al cliente en menos tiempo operativo.
En sectores como comercio y servicios, donde cada interacción puede convertirse en una venta, la disponibilidad no es solo una cuestión operativa, sino comercial. La velocidad de respuesta se ha convertido en un factor determinante en la decisión de compra, especialmente en un entorno donde los consumidores esperan atención inmediata.
Este cambio ocurre en paralelo a la consolidación del comercio digital en el país. De acuerdo con el Estudio de Venta Online 2026 de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), el comercio electrónico ya representa el 17.7% del mercado total, con un crecimiento anual de 19.2% en 2025. Además, 77.2 millones de mexicanos realizaron compras en línea el último año, utilizando cada vez más canales como redes sociales y mensajería para interactuar con las marcas.
La reducción de la jornada laboral plantea un nuevo desafío para las MiPymes, mantener su ritmo comercial con menos tiempo disponible frente a una demanda de atención que no se reduce y que puede presionar su capacidad operativa.
“La venta hoy ocurre en la conversación. Si un cliente pregunta por un producto y no obtiene respuesta en ese momento, la probabilidad de cerrar esa venta cae drásticamente”, señala David Tafur, CEO y cofundador de Yavendió.
La falta de respuesta oportuna no solo representa una venta perdida, también puede traducirse en una desventaja frente a competidores con mayor capacidad de atención. En un mercado donde la inmediatez se ha vuelto un estándar y no un valor agregado, la experiencia del cliente sigue siendo un factor determinante para la conversión y la lealtad.
De acuerdo con la AMVO, tres de cada cuatro compradores en línea aún tienen margen de desarrollo en su interacción con canales digitales, lo que refuerza la importancia de una atención eficiente y constante.
Más allá del ajuste en horas trabajadas, el verdadero reto para las MiPymes será encontrar formas de operar con mayor eficiencia, incorporando herramientas que les permitan gestionar su proceso de ventas sin depender completamente del tiempo humano.
“La tecnología no sustituye al vendedor, pero sí le permite enfocarse en lo que realmente genera valor. Hoy, las empresas necesitan vender al ritmo del cliente, no al del horario laboral”, concluye Tafur.



