Fintech México 2030, ¿ahora sí?, pregunta Hugo González en El Universal

Fintech México 2030, ¿ahora sí?, pregunta Hugo González en El Universal

octubre 29, 2026 0 Por Hugo González

México tiene más de 1,100 empresas fintech nacionales y extranjeras, pero todavía hay millones de personas que prefieren pagar con billetes, monedas y hasta con la bendición de la virgencita. No es broma. Mientras la tecnología financiera avanza a velocidad de Fórmula 1, buena parte de nuestra economía sigue circulando en un vochito. Pero parece que alguien quiere meterle turbo a la transformación financiera.

Este miércoles, la Asociación FinTech México, presidida por Felipe Vallejo, presentó el libro Visión FinTech México 2030, una hoja de ruta que busca modernizar la regulación, ampliar la competencia y convertir los servicios financieros digitales en herramientas cotidianas para millones de mexicanos.

Y esta vez no se trata solamente de otra colección de buenos deseos, fotografías oficiales y discursos para presumir en LinkedIn. La propuesta llega acompañada de cifras que muestran tanto el crecimiento de la industria como las oportunidades que todavía están esperando turno.

Hace una década había 158 fintech mexicanas identificadas. Hoy existen más de 1,100 empresas nacionales y extranjeras en el ecosistema. Un gran avance para una industria que comenzó enfrentando la desconfianza de los bancos tradicionales y de quienes pensaban que manejar dinero desde un celular era cosa de hackers.

Sin embargo, tenemos una paradoja digna de memes. El 86.1% de la población de seis años o más utiliza internet, pero solamente 41.4% de los mayores de 15 años realizó o recibió pagos digitales en 2024. En América Latina y el Caribe, el promedio alcanza 59.4%.

Y lo peor. El efectivo domina 85.2% de las compras de hasta 500 pesos. O sea, tenemos inteligencia artificial, reconocimiento facial y aplicaciones financieras, pero seguimos buscando cambio para pagar los tacos.

Por eso resulta interesante que FinTech México proponga una agenda hacia 2030 que incluye pagos digitales, financiamiento empresarial, Open Finance, inteligencia artificial, ciberseguridad y activos digitales.

Uno de los capítulos más prometedores está relacionado con las pequeñas y medianas empresas. Según cifras del Banco de México recogidas en el libro, 87.6% de las empresas de hasta 250 trabajadores que necesitaron crédito bancario no lo consiguieron. Me incluyo.

Imagina el potencial económico que puede significar para el país el simple hecho de reducir semejante barrera mediante tecnología, competencia y modelos de evaluación crediticia. No hablamos solamente de aplicaciones bonitas, sino de negocios que podrían financiar inventarios, contratar trabajadores o ampliar operaciones.

La presentación también reunió a funcionarios como María del Carmen Bonilla, de Hacienda; Ángel Cabrera, de la CNBV; Ximena Escobedo, de Economía; Altagracia Gómez y Manola Zabalza de la CDMX.

La presencia de autoridades y empresarios abre posibilidades para convertir las propuestas en una agenda compartida. He visto muchos intentos fallidos por la falta de colaboración para alcanzar reglas proporcionales, interoperabilidad y seguridad para los usuarios.

La revolución fintech no consiste en tener mil aplicaciones para mover los mismos 200 pesos, sino en lograr que más mexicanos puedan cobrar, ahorrar, invertir y conseguir financiamiento.

Si la industria y las autoridades consiguen avanzar en esa dirección, México podría llegar a 2030 con algo mucho más valioso que otro documento de buenas intenciones. Dentro de cuatro años podríamos tener sistema financiero donde la tecnología deje de ser privilegio y se convierta en una herramienta para hacer negocios. Eso sí merece un like, comparte y comenta.

Cobranza techie

Hablando de las bendiciones que las fintech pueden llevar a las empresas mexicanas, hay una actividad que difícilmente provoca suspiros, pero que resulta fundamental para cualquier negocio: la cobranza. Vender está chidísimo, facturar emociona, pero cobrar es lo que verdaderamente mantiene funcionando la empresa. Y si no me creen, pregúntenle a cualquier director financiero que tenga millones de pesos atorados en cuentas por cobrar.

De eso platiqué con Camilo Martínez, director general de Paystand México y Latinoamérica, una empresa tecnológica que decidió meterle inteligencia artificial, automatización y hasta stablecoins a ese universo donde todavía abundan las hojas de Excel, las llamadas incómodas y el clásico cliente que promete pagar el próximo viernes.

Paystand conecta su plataforma con los sistemas ERP de las empresas para integrar cobranza, pagos, dispersión y conciliación. Su modelo es modular, así que los clientes pueden comenzar resolviendo su principal dolor de cabeza y después incorporar otras soluciones.

Algo interesante es que el 90% de sus clientes ya utiliza stablecoins, principalmente para operaciones internacionales. Martínez explica que estas monedas digitales permiten realizar transacciones más rápidas y económicas, especialmente en actividades relacionadas con el nearshoring y la inversión extranjera.

Para pagos nacionales, reconoce que el SPEI mexicano funciona bastante bien, pero las stablecoins encuentran su principal oportunidad cuando el dinero necesita cruzar fronteras sin perder tiempo ni dejar demasiadas comisiones en el camino.

Otro asunto que me llamó la atención es su sistema de cobranza asistida por inteligencia artificial mediante agentes de voz. Mientras las agencias tradicionales pueden cobrar comisiones de entre 15% y 20% del dinero recuperado, Paystand ofrece este servicio por apenas 1% o 2%.

La compañía asegura tener aproximadamente 2,000 clientes en México, con operaciones en Guadalajara, Sonora y Ciudad de México. Sus principales mercados incluyen manufactura y seguros, sectores donde una cobranza retrasada puede detener una producción o comprometer una póliza.

Con 15 años de operaciones y en etapa previa a una posible salida a bolsa, la empresa contempla invertir 25 millones de dólares en Latinoamérica el próximo año. Sus métricas de crecimiento se centran en el margen positivo y en el “Hyper Grow”, definido como un crecimiento de doble dígito mes a mes en revenue.

También tiene una faceta social mediante una organización que entrega teléfonos con billeteras digitales y capacitación a comunidades con escaso acceso bancario para facilitar transacciones con criptomonedas.

Al final, la transformación financiera no solamente consiste en inventar nuevas formas de pagar. También significa conseguir que las empresas cobren sin sufrir una crisis existencial cada fin de mes.

Porque en los negocios, como en el amor, prometer es fácil. Lo verdaderamente importante es cumplir.

39


Descubre más de Tecnoempresa

Suscríbete para recibir las últimas entradas en tu correo electrónico.