
La desigualdad regional con WiFi; por Hugo González en El Universal
octubre 22, 2026 0 Por Hugo GonzálezDebo confesar que me cae muy bien el señor Enrique Yamuni, CEO de Megacable. Siempre nos da nota. A veces no estoy de acuerdo con sus opiniones, pero siempre está ahí para rescatarnos del letargo discursivo que muchas veces nos propina la industria de Tecnologías de Información y Telecomunicaciones.
El martes pasado, durante la Convención Nacional de la Canieti, el empresario soltó una joyita que seguramente provocó más de un cortocircuito entre los asistentes. Al hablar del desarrollo de ecosistemas digitales, inteligencia artificial y electrónica, aseguró que México debe apostar por las regiones donde ya existen universidades, talento e infraestructura.
Hasta ahí, todo bien. El problema vino cuando decidió ponerle nombres y apellidos a su mapa del futuro. “Se oye mal lo que voy a decir, pero no va a ser en Chiapas ni en Oaxaca”, sentenció. Según su visión, el desarrollo tecnológico ocurrirá en Tijuana, Ciudad Juárez, Guadalajara y Ciudad de México. ¡Zas! Chiapas y Oaxaca quedaron fuera del algoritmo. Tlaxcala tampoco salió bien librada.
Dijo textual que “hay que desarrollar las vocaciones que tiene cada estado y cada región (…) hay que buscar cómo desarrollar Chiapas, Oaxaca y Tlaxcala, pero no podemos sacrificar lo que ya está puesto.”
Eso se parece mucho a las declaraciones de grandes pensadores de la ideología opositora derechista en México. Es posible que para el director de la empresa de telecomunicaciones “cargar” con el “horroroso” olvido digital de Chiapas, Oaxaca y Tlaxcala le resta competitividad al país. Pero ¿Acaso el futuro digital de México solamente pertenece a quienes ya tienen infraestructura?
Porque, siguiendo esa receta, los estados rezagados podrían quedarse esperando eternamente su turno mientras los polos tecnológicos concentran inversiones, empleos y oportunidades.
Sin embargo, y por fortuna, no toda la industria piensa igual. Tal vez para matizar la explosiva y bombástica declaración de Yamuni; Mario de la Cruz, expresidente de Canieti y moderador del panel dijo: “habiendo sido secretario de Desarrollo Económico en mi estado de Tabasco, no puedo más que coincidir contigo (Enrique). Yo creo mucho en la vocación de las regiones del país. Creo mucho en que hay que aprovechar esos ecosistemas existentes como el de Jalisco o el de Nuevo León, pero también creo que esos ecosistemas se crean”. Pum!
Jalisco no nació con un chip integrado ni Guadalajara apareció mágicamente convertida en el Silicon Valley mexicano. Detrás hubo políticas, inversiones y decisiones tomadas durante décadas. Dicho de otra manera, si solamente invertimos donde ya existe desarrollo, nunca tendremos nuevos centros tecnológicos.
En el mismo sentido, pero más tarde, Carmen Rodríguez Armenta, directora general del Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior, Ceneval; terminó de ponerle sabor al asunto y preguntó: “¿Qué va a suceder con los 477 ingenieros que se están desarrollando en Colima?” ¿Alguien estará pensando entregarles su título acompañado de un boleto de autobús a Guadalajara? pregunta este reportero.
La funcionaria recordó que México registró el año pasado 46 mil 899 egresados de ingeniería de universidades públicas y privadas. Ciudad de México encabezó la lista con 9 mil 467, seguida del Estado de México con aproximadamente 6 mil. Nuevo León aportó 2 mil 800; Jalisco, 2 mil 400; Puebla, 2 mil 200; y Veracruz, 2 mil 100.
Pero Rodríguez Armenta dijo que no basta contar ingenieros también debemos conocer sus habilidades, pensamiento crítico, dominio del inglés y capacidad para emprender. Además, cuestionó por qué el talento debe mudarse obligatoriamente hacia los centros industriales cuando la tecnología permite desarrollar proyectos a distancia.
Ahí está precisamente la paradoja. Hablamos de conectividad, inteligencia artificial y transformación digital, pero seguimos imaginando el desarrollo económico con mapas del siglo pasado.
Yamuni tiene razón cuando pide aprovechar las ventajas existentes. Sin embargo, aprovechar lo construido no debería significar renunciar a construir algo nuevo. Creo que si la revolución digital solamente llega donde ya hay oportunidades, entonces no estamos transformando México; simplemente estamos poniéndole WiFi a la desigualdad.
Xepelin y su pequeño detalle
En el mundo fintech hay empresas que quieren comerse al sistema financiero tradicional, pero sin tragarse todas sus regulaciones. Algo así como querer entrar al antro VIP sin pagar cover y, de paso, pedir que les regalen las bebidas. No digo que sea el caso de Xepelin, pero su historia merece unas cuantas preguntas.
Resulta que la fintech anda buscando una licencia para operar como Sociedad Financiera Popular (Sofipo) en México. La autorización está en manos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), encabezada por Ángel Cabrera Mendoza, y aparentemente el trámite se encuentra en su etapa final. Xepelin, que opera mediante Operadora Falcón, actualmente una Sofom E.N.R., quiere ampliar su menú de servicios financieros digitales, ofrecer productos de ahorro y financiamiento y, sobre todo, captar recursos del público legalmente.
Hasta ahí, todo muy bonito. Pero resulta que hay un pequeño detalle. Mientras la CNBV revisa su solicitud, la Procuraduría Fiscal de la Federación (PFF), encabezada por Griselda Galeano García, investiga una denuncia presentada en agosto de 2026 contra Operadora Falcón por una posible captación irregular de recursos a través de Xepelin Suite, una plataforma que, según la denuncia, ofrece una bonificación de 4% sobre los recursos ingresados por sus usuarios.
Los denunciantes sostienen que el dinero pasa inicialmente por otro intermediario como STP y posteriormente llega a Xepelin. Incluso aseguran haber documentado las operaciones mediante actas levantadas por corredores públicos. Esto obliga a investigar si esas operaciones constituyen captación de recursos reservada a entidades autorizadas o si corresponden a un modelo tecnológico permitido por la ley.
Ojo, porque una denuncia no demuestra culpabilidad, y hasta ahora no existe una resolución pública que confirme irregularidades ni que vincule formalmente esa investigación con el trámite de licencia. Sin embargo, la coincidencia resulta incómoda. Xepelin quiere autorización para captar recursos mientras las autoridades revisan señalamientos sobre cómo habría recibido dinero anteriormente.
Es como solicitar licencia de conducir mientras alguien pregunta si ya estabas manejando sin ella. Ahora falta conocer si la CNBV considera relevante esa investigación para resolver la solicitud.
11 años
El crowdfunding inmobiliario en México cumple 11 años y demuestra que las buenas ideas fintech también pueden madurar y convertirse en negocios sólidos. Lo interesante es que su crecimiento llegó acompañado de una regulación que terminó por darle mayor certeza al sector. Desde la Ley Fintech de 2018 y las autorizaciones de la CNBV entre 2021 y 2022, estas plataformas dejaron atrás su etapa experimental para jugar en las grandes ligas financieras. Claro, la formalidad tiene su precio. En briq.mx, dirigida por Alberto Padilla, destinan alrededor de 35% del tiempo de su equipo a cumplir requerimientos regulatorios. Ni modo. Se trata de un punto a favor dentro una industria que aprendió a convivir con la burocracia sin perder su espíritu innovador. No obstante, la consolidación también avanzó. De nueve plataformas autorizadas, siete permanecían activas al cierre de 2025. Y aquí destaca briq.mx, que concentra 55.7% del fondeo del sector, según cifras públicas del Anexo 17. Once años después, el crowdfunding inmobiliario demuestra que innovación y regulación pueden hacer buen negocio juntas.
35
Relacionado
Descubre más de Tecnoempresa
Suscríbete para recibir las últimas entradas en tu correo electrónico.
Sobre el autor
Hugo González Gallardo es periodista especializado en negocios, tecnología y telecomunicaciones. Es fundador y director de Tecnoempresa.mx y del proyecto audiovisual N 4.0, además de columnista en El Universal y ContraRéplica. A lo largo de su carrera colaboró con Adriana Pérez Cañedo en NRM Comunicaciones y con Eduardo Ruiz-Healy en Radio Fórmula; también participó en ADN 40, Grupo Milenio, El Heraldo Media Group y Grupo IMER. Comunicólogo tecnoruco y business rocker solidario, es de mente fría y apasionado por la creatividad. Le va al América, disfruta el albur y el doble sentido, es chairo de corazón y respetuoso de todas las opiniones. Es amante de México y de su gente. Conoce más sobre su trayectoria.



