Ticketmaster presentó una actualización en el diseño de su boleto digital con el objetivo de reforzar la seguridad y reducir riesgos de fraude durante el acceso a eventos. La empresa incorporó nuevos elementos visuales y funciones de protección en su aplicación móvil para fortalecer el control desde la compra hasta el ingreso al recinto.
Durante más de una década, Ticketmaster invirtió en tecnología antifraude, sistemas antibots y herramientas de protección digital. La compañía implementó estos desarrollos para resguardar los boletos desde la transacción inicial hasta la validación en el punto de acceso. El nuevo diseño forma parte de esta estrategia de actualización tecnológica.
Al abrir los boletos en la aplicación, el usuario observa un formato distinto al anterior. El boleto puede incluir la imagen del artista, equipo o evento correspondiente. También integra elementos visuales de seguridad que complementan el sistema de validación.
El nuevo formato indica con claridad el momento en que estará disponible el código dinámico del boleto. En ciertos eventos, el código aparece algunos días antes del espectáculo. La empresa informó que esta medida busca prevenir fraudes y reventas engañosas sin afectar el acceso al recinto.
La actualización no modifica la mecánica de ingreso establecida para los asistentes. El usuario conserva el acceso mediante la aplicación oficial y el sistema valida la autenticidad en tiempo real. El código dinámico continúa siendo el elemento central para autorizar la entrada al evento.
Funciones de bloqueo y validación visual refuerzan el acceso digital
El nuevo diseño incorpora mecanismos que dificultan la falsificación del boleto digital. Las capturas de pantalla no resultan válidas para ingresar a un evento. Además, la aplicación bloquea capturas y grabaciones de pantalla mientras el boleto se encuentra visible.
Si una persona intenta realizar una captura o grabación, la pantalla muestra una imagen en blanco o negro. Esta función impide que terceros compartan imágenes del boleto para intentar usarlo de manera simultánea. El bloqueo busca evitar que una misma imagen circule entre varias personas para cometer fraude.
El boleto también incluye un elemento visual en movimiento que se activa al inclinar el teléfono. Este recurso permite que el personal del recinto identifique que el boleto está activo y corresponde a una cuenta válida. El movimiento confirma que el boleto se genera en tiempo real dentro de la aplicación oficial.
Transferencias oficiales y verificación en la cuenta del usuario
El sistema mantiene la posibilidad de transferir boletos a otras personas mediante la plataforma oficial. Aunque el código dinámico aún no se encuentre visible, el usuario puede enviar el boleto a otra cuenta registrada. También puede agregarlo al Wallet y consultar detalles del evento programado.
La empresa recomendó transferir los boletos a cada asistente cuando se acude en grupo. Este procedimiento permite que cada persona gestione su acceso desde su propia cuenta. La transferencia oficial reduce incidencias el día del evento y evita conflictos en los puntos de entrada.
Ticketmaster señaló que un boleto falso puede impedir el ingreso aunque exista un pago previo. También puede generar cambios de asiento o situaciones en las que el vendedor no dispone del boleto ofrecido. Las mejoras buscan vincular cada boleto de manera directa a una cuenta específica dentro de la plataforma.
La compañía indicó que los usuarios deben comprar únicamente a través de los canales oficiales. Recomendó evitar adquisiciones mediante redes sociales, reventa informal o sitios no oficiales. Cuando la compra se realiza en otro marketplace, el boleto debe transferirse de forma oficial a la cuenta del comprador.
Para verificar la legitimidad, el usuario debe iniciar sesión en la aplicación, localizar el evento correspondiente y confirmar que los boletos aparecen en su cuenta. Si los boletos figuran dentro del perfil, el sistema los reconoce como válidos. Un enlace que abre en navegador en lugar de una transferencia oficial puede indicar un intento de fraude.