Continuar Mejorando el Ingreso para que la Economía Siga Creciendo, Reto de  la STPS

Continuar Mejorando el Ingreso para que la Economía Siga Creciendo, Reto de  la STPS

octubre 6, 2026 0 Por Edgar Amigón Dominguez

El  secretario de Trabajo y Previsión Social, Marath Baruch Bolaños López, aseguró que el reto que tiene la dependencia que encabeza es demostrar que mediante el mejoramiento del ingreso la economía mexicana puede seguir creciendo.

Al comparecer ante el pleno de la Cámara de Diputados, el funcionario resaltó los logros que en materia laboral ha tenido el gobierno como son la recuperación del poder adquisitivo; el apoyo a los jóvenes para incorporarse, a través de la capacitación, al mercado laboral; la disminución de la pobreza  y la certificación de áreas productivas que dan como resultados una mejor distribución del producto y por ende, mejores ingresos para el productor.

“Tenemos una responsabilidad histórica, la de demostrar que una economía puede crecer mientras mejoran los salarios, que la inversión puede llegar a un país donde se respetan los derechos laborales, que una empresa puede ser competitiva sin precarizar a sus trabajadores.

“Si hablamos también de primavera laboral, tenemos que hablar de nuestros jóvenes, de nuestro futuro siempre luminoso. Por ello, el Programa Jóvenes Construyendo el Futuro, ocupa un lugar fundamental”, expuso el secretario.

Sobre esto último mencionó que desde 2019, año que arrancó esta política,  más de 3.6 millones de jóvenes han sido beneficiados con una inversión histórica superior a 177 mil millones de pesos.

“Quizá el dato más importante no sea sólo el número de beneficiarios, sino también qué es lo que pasa después de recibir su capacitación, 7 de cada 10 jóvenes egresados del programa cuentan ya con algún empleo u ocupación productiva. Hay otros más que se incorporan incluso al estudio después de haber recibido la capacitación en el trabajo”, expuso.

Al referirse al salario, el titular de la política laboral del gobierno recordó que antes  se pensaba erróneamente que la competitividad de México dependía del sacrificio, de la precariedad y el abatimiento de los salarios de su gente.

Se nos dijo que los salarios debían mantenerse bajos para atraer inversión, y durante el periodo neoliberal el salario real creció en promedio 1.7%, imagínense nada más, incrementos de 1.7%.

Se nos dijo que aumentar el salario mínimo provocaría inflación, desempleo, e hicieron que perdiera más del 75% de su poder adquisitivo. Se nos dijo que mejorar las condiciones laborales podría poner en riesgo la competitividad del país, y durante ese mismo periodo la pobreza creció en promedio 7.3 %.

“Durante décadas se construyó una economía que pedía a los trabajadores sacrificarse para que México pudiera crecer. Hoy estamos construyendo un país en el que el crecimiento debe de traducirse en bienestar para quienes trabajan”, destacó.

Enseguida señaló que al 31 de agosto del año 2026 se tienen registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social 22 millones 798 mil 473 puestos de trabajo, la segunda cifra más alta desde que se tiene registro y la mayor, más alta para un mes de agosto.

La transformación laboral se mide también por las condiciones de cómo se trabaja, cuánto se gana, qué derechos se tienen, cuánto tiempo se labora y qué posibilidades hay de construir una vida más plena a partir del trabajo.

Incorporación creciente de las mujeres en el mercado laboral, pasando de 38.8 % en el año 2020 a 41 % en el año 2025, son 2.2 puntos porcentuales más.

Porcentaje de personas trabajadoras que laboran más de 48 horas semanales, disminuyó de 27.1 a 22.2 %, una reducción de 5 puntos porcentuales. Y aquí algo que en los tiempos neoliberales parecía impensable, un crecimiento de la clase media de un 12.4 % al pasar de 27.2 a 40.3 % para el año 2024.

Durante el año 2026 la pobreza laboral registró mínimos históricos, la cifra más baja se registró en el primer trimestre de ese año con 30.7 %, para el segundo trimestre marca 31.9, la segunda más baja de la historia.

Otro de los campos en donde se han dado los cambios profundos es la recuperación del salario mínimo. En el neoliberalismo el salario perdió buena parte del poder adquisitivo, basta recordar el ejemplo que en el sexenio del año 2006 al 2012, el incremento fue solamente del 0.3 %, una tomadura de pelo para las y los trabajadores. Un incremento, reitero, del 0.3 %, una falta de respeto para la clase trabajadora.

En el año 2018, el salario mínimo era de 88 pesos diarios, en el año 2026 es de 315 pesos diarios en la zona general y de 440 pesos en la zona libre de la frontera norte. En términos reales, la recuperación del poder adquisitivo alcanza de 154 %, es decir, por encima ya de la inflación.

El salario mínimo mensual pasó de unos 2 mil 688 pesos en año 2018, a 9 mil 584 pesos en el 2026 en la zona general. En 2018, un salario mínimo alcanzaba para comprar aproximadamente 0.8 canastas básicas, ni siquiera una sola canasta básica en el año 2018. Hoy alcanza para 1.9 canastas básicas, más doble, y vamos por más.

Finalmente, el titular del trabajo destacó que hubo y una reducción de 13.4 millones de personas en situación de pobreza entre el año 2018 y 2024. Algo que no había ocurrido en ningún otro momento de la historia reciente. De esa reducción, 6.6 millones se explican por la política salarial.

Para nosotros recuperar el salario no era suficiente, también había que recuperar derechos, fortalecer otros, generar nuevos y revolucionar la justicia para las y los trabajadores. De ahí que hayamos avanzado con una primera reforma en el año 2019, que habilitó un nuevo sistema de justicia basado en la conciliación prejudicial en tribunales laborales independientes.

Se transformó la relación entre trabajadores, sindicatos y empleadores. Hoy el voto personal, libre, directo y secreto es una realidad y es en realidad también un fundamento de la democracia sindical. Creemos que un sindicato fuerte no es aquel que decide por las y los trabajadores, es el que tiene la legitimidad y el acompañamiento de ellas y de ellos.

De igual forma, hemos resuelto los conflictos laborales a través del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral con tasas conciliatorias del 84 % en asuntos individuales y del 99.5 % en materia colectiva, sin llegar a un estallamiento de huelga.

En materia de oferta de puestos de trabajo hemos fortalecido el Servicio Nacional de Empleo, el cual tiene una función fundamental: seguir acercando a quien busca un trabajo con quien necesita contratar. Y de diciembre del año 2018 al 26 hemos colocado a 3 millones 267 mil personas trabajadoras.

También tenemos que hablar de algo que muchas veces se pierde en los grandes debates económicos, el acceso al crédito. Durante el periodo comprendido entre octubre del 24 y al cierre de agosto del 26, Fonacot otorgó 4 millones 388 mil créditos, por un monto total de 131 mil 514 millones de pesos, de ellos un millón 800 mil fueron créditos para mujeres trabajadoras, lo cual es un reflejo también de que es tiempo de mujeres y de la confianza que tienen las y los trabajadores en los productos que ofrece el Instituto Fonacot.

La transformación laboral no podía quedarse en el ámbito de empleos tradicionales. Por eso estamos atendiendo una nueva realidad laboral, las personas trabajadoras de plataformas digitales.

Al cierre de agosto, 199 mil 454 personas habían superado el umbral de ingreso establecido y cuentan ya con acceso completo a la seguridad social, pero decidimos no quedarnos solamente ahí. Es por ello que extendimos los beneficios a un millón 772 mil 292 personas con protección contra riesgos de trabajo, incluso cuando su actividad laboral sea de muy pocas horas a la semana.

Otro de los grandes cambios de esta etapa es el cumplimiento del compromiso es la reducción gradual de la jornada laboral.

Durante más de un siglo, reitero, durante más de un siglo México tuvo una jornada máxima semanal de 48 horas. Hoy tenemos una ruta muy clara para lograr alcanzar las 40 horas en el año 2030, esto se logrará sin disminución de salarios ni de prestaciones. Esta reforma beneficiará a más de 13 millones de personas trabajadoras y, por supuesto, también a sus familias. Estamos hablando de más tiempo para el bienestar personal y familiar en equilibrio con el trabajo.

Sabemos que la primavera laboral tiene que llegar a todas y todos, a todos los sectores y a todos los territorios. Por ello, hemos transformado las condiciones laborales en el campo mexicano. Pusimos en marcha el certificado laboral para la agroexportación, compromiso 63 del segundo piso de la transformación, una herramienta que busca fortalecer el cumplimiento de las obligaciones laborales y de seguridad social dentro de las cadenas de agroexportación, nuestro objetivo es beneficiar cerca de 200 mil personas

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