Faltan 77 días para que el árbitro marque el inicio del Mundial de Futbol 2026 en el Estadio Azteca. El reloj corre y la industria del marketing ya calienta en la banca.
Ayer la FIFA anunció que el próximo miércoles será la última fase para comprar boletos para asistir a los estadios pero como todos sabemos, la experiencia mundialista será un espectáculo visto desde lejos.
Las tribunas no alcanzarán para todos los pamboleros y por ello la verdadera cancha se extenderá mucho más allá de los estadios.
La especulación y los precios de los boletos han bajado, pero eso no cambia el hecho de que pocos estarán dentro del Azteca, del SoFi Stadium o del MetLife. Millones seguirán el torneo desde pantallas, bares, plazas públicas o centros comerciales. Y ahí es donde las marcas ven una oportunidad tan grande como un estadio lleno.
Si el aficionado no puede ir al Mundial, el Mundial irá al aficionado. México, literalmente, se convertirá en una gigantesca cancha de futbol. Activaciones, experiencias y eventos aparecerán en plazas, tiendas, aeropuertos y arenas deportivas que jamás imaginaron recibir un balón.
Pero aquí aparece el primer problema: muchas marcas todavía no están listas para jugar este partido. Por eso algunas agencias llevan más de un año preparando su estrategia. Una de ellas es Marketing United, dirigida por Jaime Ávalos Peña, cuya apuesta gira alrededor del marketing “phygital”.
Se trata de experiencias que mezclan lo físico con lo digital. Pantallas interactivas, realidad aumentada, dinámicas gamificadas, sensores y proyecciones LED que convierten cualquier espacio en una experiencia inmersiva. Marketing United, filial del Grupo Upax que comanda Cecilia Fallabrino; asegura que ya no basta con estar presente en un evento, hay que ser relevante.
Según la AMPROFEC, el sector de exposiciones y activaciones en México genera más de 18 mil eventos al año con un valor superior a 60 mil millones de pesos. En ese océano de stands y promociones, captar atención se volvió en un reto enorme.
Estudios del Event Marketing Institute sugieren que un stand con tecnología puede incrementar el recuerdo de marca hasta en 80%. Es decir, no se trata solo de poner una lona y regalar souvenirs. Se trata de crear algo que la gente quiera fotografiar, compartir y recordar.
Por eso algunas agencias ya están preparando verdaderos espectáculos. Jaime Ávalos nos dice por ejemplo que la empresa compró 121 réplicas oficiales del trofeo de la FIFA. Cada una cuesta alrededor de 150 mil pesos y forma parte de una serie numerada de apenas 500 piezas que llegaron al país. No son adornos. Son herramientas de activación.
La idea es acercar el símbolo más poderoso del futbol a los aficionados que jamás tocarán el original, y de paso generar experiencias que puedan viajar por centros comerciales, eventos corporativos o promociones con aerolíneas y tiendas de autoservicio.
El plan incluye fiestas temáticas, “watch parties” en arenas deportivas y transformaciones completas de sucursales comerciales que simularán canchas de futbol. Fachadas, interiores y escaparates convertidos en pequeños estadios.
Todo, claro, bajo la estricta supervisión de la FIFA, que protege con celo casi notarial el uso de su logotipo, la copa y términos como “Mundial 2026”. Solo unos cuantos tienen como Marketing United permiso para usar esos símbolos. Los patrocinadores globales como Coca-Cola, Visa, Hyundai o Kia no pagan millones para que cualquiera se suba al balón.
Así que el Mundial no solo rodará en el Azteca, Guadalajara o Monterrey. También se jugará en el terreno del marketing, donde las marcas competirán por atención, datos y memoria del consumidor. Quién logré que el aficionado sienta que también está dentro del partido será el ganador.
Alineación mundialista
Hablando de patrocinadores oficiales y de experiencias vivenciales, hace unos días la marca de autos coreana, Hyundai Motor de México; presentó su Alineación para el próximo mundial. Se trata de una alianza de marketing con Guillermo “Memo” Ochoa, Luis “El Matador” Hernández, Oswaldo Sánchez y César Saúl “Chino” Huerta Valera.
Cuatro generaciones distintas del futbol mexicano reunidas en una misma campaña que intenta construir un puente entre quienes recuerdan mundiales pasados y quienes apenas están empezando a vivirlos.
México será el único país que habrá organizado tres Copas del Mundo cuando arranque Copa Mundial de la FIFA 2026 y ese dato, en términos de marketing; vale oro. Por eso Hyundai ya está metida hasta el área chica del torneo. Apenas la semana pasada la firma automotriz que en México dirige Edgar Carranza, también participó como convoy oficial del Tour del Trofeo de la Copa del Mundo, tarea que implica transportar la copa de FIFA por distintas ciudades del país.
No solo es la pachanga futbolera, sino un pretexto para presumir su flota híbrida como Palisade HEV, Santa Fe HEV y Tucson HEV. Actualmente, el 50% del portafolio de Hyundai en México incorpora tecnología híbrida y próximamente este reportero te podrá decir en redes sociales si es cierto que se distinguen por su eficiencia, tecnología y diseño. En el marketing, como en el futbol, lo que cuenta es lo que pasa en la cancha.
Otro tipo de juego digital
Durante años el juego en México ha vivido algo parecido a la banca antes de los pagos móviles. Se trata de un sector grande, con tecnología disponible, pero atrapado en reglas pensadas para otra época. Por eso no sorprende que la AIEJA, encabezada por Miguel Ángel Ochoa, lleve la conversación a foros internacionales donde el juego en línea ya es una industria plenamente regulada y digitalizada. En el encuentro Next Summit NYC 2026, en Nueva York, el dirigente advirtió que el país llega al Mundial de 2026 con un mercado potente, que genera unos 200 mil empleos y cerca de 0.5% del PIB, pero con una legislación que no termina de alcanzar la velocidad del negocio digital ni de frenar a los operadores ilegales. La apuesta del organismo es actualizar reglas para que México puede atraer inversión, tecnología y formalidad; si no, el crecimiento ocurrirá de todos modos, solo que fuera del radar fiscal y regulatorio.