
Digitar la Economía Acelerará la Inversión, SHCP
octubre 8, 2026La subsecretaria de Hacienda y Crédito Público, María del Carmen Bonilla, aseguró que la digitalización económica es una pieza clave en la estrategia para acelerar la inversión. La iniciativa de Ley de Economía Digital para Pagos Electrónicos y Digitales, aprobada ayer por los diputados, busca ampliar el acceso y el uso de los medios de pago electrónicos.
Se preguntó “¿Por qué es importante? y respondió que facilitar pagos y cobros puede reducir costos para los negocios, también permite construir un historial financiero para que puedan tener acceso al crédito y mejor estas posibilidades. El objetivo es que la digitalización se convierta en una herramienta para incorporar a más personas y más empresas, y ampliar sus oportunidades de crecimiento.
Sobre el paquete economico del año entrante, la funcionaria dijo que busca consolidar una nueva etapa de crecimiento con bienestar, sustentada en tres prioridades: preservar los avances sociales; acelerar la inversión pública y mixta, y continuar fortaleciendo las finanzas públicas.
Durante la Reunión de Trabajo con la Comisión de Hacienda en la Cámara de Diputados, la funcionaria dijo que la primera prioridad es garantizar que el crecimiento y la estabilidad fiscal se traduzcan en bienestar para la población. El Paquete preserva los recursos destinados a garantizar el acceso a derecho. Prueba de ello es que el gasto en salud y educación aumentarán 11% y 8% en términos reales, respectivamente, para 2027.
Enseguida expresó que la segunda prioridad es ampliar la capacidad productiva del país. El Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar, y la ley que ustedes tuvieron a bien aprobar, ocupa un lugar central en esta estrategia. Contempla 5.7 billones de pesos de inversión pública y mixta entre 2026 y 2030, con una participación destacada del sector energético.
“¿Por qué es importante? Mejor infraestructura reduce costos de producción y logística, conecta regiones y amplía oportunidades. Una mayor disponibilidad de energía, agua y de transporte, mejor conectividad, permite que las empresas expandan sus operaciones y que nuevos proyectos de inversión privada encuentren condiciones para desarrollarse”, señaló.
Desde Hacienda, dijo, estamos avanzando en la instrumentación de esta agenda. Con la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar y los procesos de licitación que ya se encuentran en marcha, estamos dando paso a la ejecución de proyectos con fuentes de financiamiento claras y una adecuada evaluación de riesgos para que la inversión se traduzca en beneficios duraderos para la población. Anunció que ayer se publicó por la tarde en el DOF los lineamientos de esta Ley que quedaron pendientes y que nos solicitaron, éstos quedaron publicados ayer por la tarde.
“Los esquemas de inversión mixta previstos en esta Ley permiten complementar los recursos públicos y ampliar el alcance de esta agenda. Su instrumentación incorpora transparencia y seguimiento de los proyectos, así como la identificación de los compromisos fiscales que generen, para impulsar la infraestructura y preservar la solidez de las finanzas públicas en el largo plazo”, indicó.
Carmen Bonilla anunció que para satisfacer esta mayor demanda de financiamiento, la banca de desarrollo, junto con la banca comercial, ampliará el uso de crédito y garantías para infraestructura y para las pequeñas y medianas empresas que participan en las cadenas de proveeduría de sectores estratégicos.
“La tercera prioridad es preservar la solidez fiscal. Estamos convencidos de que el crecimiento con bienestar y finanzas públicas sanas deben abordarse de manera conjunta y responsable. Las finanzas públicas ordenadas dan permanencia a las políticas sociales y certidumbre a las decisiones de inversión.
“Por ello, el compromiso fiscal tiene una perspectiva de mediano y largo plazo. Buscamos fortalecer los ingresos, mejorar la calidad del gasto y reducir gradualmente las necesidades de financiamiento, preservando al mismo tiempo la capacidad de inversión del Gobierno de México”, señaló.
Para 2027, proponemos reducir los Requerimientos Financieros del Sector Público de 4.1 a 3.9 por ciento del PIB; lo que implica una reducción de 1.9 puntos porcentuales respecto de 2024.
Se trata de una consolidación ordenada y responsable. La meta es continuar reduciendo las necesidades de financiamiento sin generar un ajuste abrupto que comprometa la recuperación económica o la inversión.
La sostenibilidad fiscal descansa tanto en una trayectoria responsable del balance como en el fortalecimiento de los ingresos y en una economía con mayor capacidad de crecimiento.
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