
Bienestar integral, prioridad para la sostenibilidad y productividad de las empresas
mayo 5, 2026Marsh empresa global en riesgos, reaseguro, capital, talento, inversiones y consultoría de gestión, presentó su nuevo informe People Risk 2026. Sus datos muetran que las organizaciones en América Latina enfrentan una convergencia de riesgos que van desde ciberataques hasta problemas de salud física, mental y financiera de sus colaboradores. De acuerdo con su estudio el bienestar integral de los empleados se posiciona como un factor crítico para la sostenibilidad y productividad de las empresas.
Uno de los hallazgos más relevantes es el incremento de los ataques cibernéticos, muchos de los cuales tienen como punto de entrada a los propios colaboradores. A esto se suma el manejo indebido de datos y una baja adopción de prácticas robustas de ciberseguridad.
El 67% de las organizaciones considera estos factores como riesgos relevantes, sin embargo, pocas cuentan con estrategias claras para mitigarlos. En paralelo, persisten barreras mentales frente al uso de la inteligencia artificial (IA), incluyendo la percepción de que esta tecnología reemplazará empleos, cuando en realidad su integración efectiva puede fortalecer procesos si se implementa con supervisión adecuada.
El estudio también advierte que un liderazgo no preparado representa uno de los principales detonantes de riesgo organizacional: el 63% de las empresas lo reconoce como una amenaza significativa, pero sólo el 43% invierte activamente en la capacitación de sus líderes. Esta brecha impacta directamente en la rotación de talento, el clima laboral y la capacidad de adaptación al cambio. A esto se suma una desconexión creciente entre las expectativas de los colaboradores y las acciones de las empresas, reflejada en una caída de más de 10 puntos porcentuales en la percepción de bienestar laboral.
En materia de salud, México enfrenta un desafío estructural: una población laboral cada vez más longeva, pero con mayores problemas de enfermedades crónicas y bajo autocuidado. El 63% de las organizaciones anticipa un aumento en los costos de salud de sus empleados en los próximos años. A pesar de ello, solo el 40% de las empresas prioriza realmente el diseño de beneficios alineados a las necesidades individuales de sus colaboradores, lo que genera ineficiencias y pérdida de recursos.
La inseguridad financiera es otro factor crítico. El 58% de las organizaciones advierte que puede detonar al menos tres riesgos adicionales, como estrés, baja productividad y rotación. Sin embargo, la falta de cultura de prevención y ahorro sigue siendo una constante entre los empleados, lo que evidencia la necesidad de programas de educación financiera más efectivos.
En el ámbito psicosocial, el estudio revela que el 16% de los trabajadores ha experimentado eventos traumáticos, y de estos, el 46% presenta afectaciones que requieren atención médica. Los principales factores de riesgo están relacionados con la carga de trabajo (39.4%), jornadas laborales extensas (37.9%) y la falta de control sobre el trabajo (22.7%). Aunque el apoyo a la salud mental se ubica entre las prioridades emergentes (quinto lugar), aún existe una brecha entre el cumplimiento normativo y la implementación de acciones de fondo.
Las empresas están conscientes de los riesgos, pero no necesariamente están actuando con la profundidad requerida. Hoy más que nunca, entender las necesidades reales de los colaboradores es clave para gestionar riesgos, optimizar recursos y mejorar la rentabilidad.
Frente a este panorama, el llamado es claro: en los próximos dos años, las organizaciones deberán rediseñar sus esquemas de beneficios, integrar tecnología de forma estratégica, capacitar a su talento y adoptar un enfoque de bienestar integral que contemple salud física, mental y financiera. Aquellas empresas que logren alinear estos elementos no sólo mitigarán riesgos, sino que también fortalecerán su competitividad y capacidad de crecimiento.
Bienestar integral, innovación digital y liderazgo efectivo se consolidan así como los pilares para construir organizaciones más resilientes, productivas y preparadas para el futuro.



