
Asegura SHCP Buen Comportamiento de las Finanzas, pero Advierte Daño por Conflictos Externos
julio 30, 2026La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) informó que la economía mexicana se encuentra sólida, ya que sus principales indicadores demuestran que hay un crecimiento sostenido, una baja de la inflación y crecimiento en el empleo.
No obstante, si los conflictos bélicos que se observan en medio oriente y entre Ucrania y Rusia se agudizan, entonces si podría haber un desequilibrio en el movimiento de las finanzas del país.
“En el segundo trimestre de 2026, la actividad económica global moderó su ritmo de crecimiento en un entorno marcado por el escalamiento de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y por presiones en los mercados energéticos. Estos factores fueron parcialmente atenuados por el dinamismo de la manufactura y por las políticas de protección al ingreso implementadas en diversas economías”, de acuerdo con la SHCP.
En su Informe sobre la Situación Económica, las Finanzas Públicas y la Deuda Pública al segundo trimestre de 2026, indicó que al cierre de junio, las finanzas públicas mostraron una conducción responsable de la política hacendaria, con balances fiscales mejores a lo previsto, en línea con los objetivos de disciplina fiscal, bienestar y crecimiento económico.
“La fortaleza del consumo interno y las acciones para fortalecer la fiscalización y el control aduanero apoyaron el dinamismo de la recaudación tributaria. Destacó el crecimiento real anual de 10.6% en los ingresos por IVA —el mayor para un primer semestre desde 2014—, así como la recaudación en el IEPS distinto de combustibles (9.1%) y en los impuestos asociados con las importaciones (6.4%)”, de acuerdo con la dependencia.
Expuso que con el objetivo de proteger el bienestar de la población, el gasto en desarrollo social aumentó 9.7% real anual, la tasa más alta para un primer semestre desde que se tiene registro. En su interior, destacaron los incrementos de 13.5 y 6.1% en los rubros de educación y protección social, respectivamente, reflejo de una mayor cobertura de los Programas para el Bienestar.
En este contexto, la economía mexicana recuperó dinamismo, con un crecimiento trimestral de 1.5%, el mayor desde el cuarto trimestre de 2020. La recuperación fue generalizada entre los tres grandes sectores de la economía. Las actividades primarias se recuperaron tras las afectaciones climáticas observadas a inicios del año, mientras que la industria fue impulsada por la manufactura y la construcción. Los servicios mantuvieron un desempeño favorable, con avances en el comercio al por mayor y en las actividades vinculadas con el consumo interno.
La demanda interna continuó siendo un motor del crecimiento económico. En abril, el consumo privado avanzó 0.1% mensual, impulsado por un mayor consumo de bienes nacionales, mientras que la formación bruta de capital fijo aumentó 4% mensual, con cifras ajustadas por estacionalidad. Este resultado reflejó, principalmente, el aumento de 6.5% en la construcción, apoyado por el avance de la edificación residencial, que creció 12.4%.
El mercado laboral mantuvo su fortaleza en el segundo trimestre de 2026. La población ocupada aumentó en 353 mil personas frente al año previo, impulsada principalmente por la ocupación en restaurantes, alojamiento y construcción. Además, la tasa de desempleo permaneció cercana a mínimos históricos, en un nivel de 2.7%.
Los salarios reales continuaron creciendo en el segundo trimestre. El salario real mediano registrado en el IMSS aumentó 6.7% anual, mientras que el ingreso laboral por hora mediano reportado en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo creció 2.9%.
La inflación general promedió 3.9% anual durante el segundo trimestre, retomó una trayectoria descendente y volvió a ubicarse dentro del intervalo de variabilidad del objetivo del Banco de México. La inflación subyacente se ubicó en 4.2% promedio anual, con lo que registró su mayor disminución trimestral desde el segundo trimestre de 2024. Por su parte, la inflación no subyacente mostró un ligero repunte debido, principalmente, a alzas temporales en algunas frutas y verduras, entre ellas el jitomate.
El sistema financiero mantuvo su estabilidad, con altos niveles de capitalización y bajos índices de morosidad, incluso en un entorno externo de elevada volatilidad. Hacia el cierre del segundo trimestre, la percepción de riesgo global disminuyó y aumentó el apetito por activos financieros de economías emergentes.
• En este contexto, al cierre de junio, el peso mexicano se apreció 2.6% frente al dólar. El Banco de México, por su parte, redujo la tasa de referencia en 25 puntos base para ubicarla en 6.50%, con lo que marcó una pausa en el ciclo de reducciones de la tasa de interés.
En el primer semestre del año, los balances fiscales registraron un mejor desempeño al previsto, en línea con las metas anuales aprobadas por el H. Congreso de la Unión y con el proceso de normalización gradual del déficit. Este resultado contribuyó a mantener la deuda pública en una trayectoria estable y sostenible.
El déficit presupuestario fue inferior al programa en 358 mil millones de pesos, mientras que el balance primario presupuestario registró un superávit de 115 mil millones de pesos, que se compara favorablemente con el déficit programado para el periodo. Los Requerimientos Financieros del Sector Público se mantuvieron en línea con las metas aprobadas por el H. Congreso de la Unión.
La recaudación tributaria se benefició de mayores ingresos por IVA, IEPS e impuestos a las importaciones, que compensaron parcialmente la menor recaudación por ISR. Este desempeño se dio en un entorno de resiliencia del consumo de los hogares, mayor vigilancia en las aduanas y actualización de tarifas arancelarias aplicables a países que no tienen tratado comercial con México. Con ello, los ingresos tributarios registraron una variación real anual de 0.4%.
La recaudación por IVA superó en 100 mil millones de pesos el monto programado y registró un crecimiento real anual de 10.6% —el mayor incremento para un primer semestre desde 2014—. Este resultado fue impulsado por el fortalecimiento de las acciones de fiscalización y por el dinamismo del consumo interno. En su interior, destacó el desempeño de junio, mes en el que la recaudación aumentó 53.6% real anual, el crecimiento más alto para un mes comparable.
Los ingresos asociados con el rubro de importaciones aumentaron 6.4% real anual, beneficiados por el dinamismo del mercado interno y la actualización de fracciones arancelarias para países sin tratados comerciales con México. No obstante, se ubicaron por debajo del monto calendarizado debido a la apreciación cambiaria, que redujo la valuación en moneda nacional de la base gravable de las importaciones.
La recaudación por IEPS aumentó 5.7% real anual. En su interior, destacó el componente distinto de combustibles, con un aumento real anual de 9.1% — superior al crecimiento promedio de la última década de 1.2%—, respaldado por la actualización de las cuotas aplicables a tabacos labrados, bebidas saborizadas y otros productos gravados. Por su parte, el componente de combustibles creció 3.7% real anual, si bien en los últimos tres meses registró disminuciones en el marco de la aplicación de estímulos a los precios de la gasolina y el diesel, con el objetivo de proteger el poder adquisitivo de los hogares.
Los ingresos por ISR fueron 6.2% menores frente al primer semestre de 2025, resultado de menores pagos asociados con la declaración anual de personas morales. No obstante, esta reducción fue parcialmente compensada por el sólido desempeño de la recaudación por sueldos y salarios, en un contexto de crecimiento sostenido de los salarios reales y de resiliencia del empleo formal.
Los ingresos no tributarios mantuvieron la tendencia observada al inicio del año y superaron en 24 mil millones de pesos el monto calendarizado. Este resultado se explicó por una mayor recaudación en los rubros de derechos y aprovechamientos, que compensaron una menor recaudación por productos. En la comparación anual, los ingresos no tributarios disminuyeron 11.8% real debido a un efecto de alta base de comparación.
Los ingresos petroleros registraron en junio un crecimiento real anual de 30%, favorecido por el aumento de los precios internacionales del petróleo. Este resultado representó el tercer incremento mensual consecutivo y contribuyó al alza real anual de 2.1% observado durante el primer semestre.
Los ingresos propios de la CFE registraron un crecimiento real anual de 1.6%, impulsados por un incremento en la venta de bienes y servicios, así como por otros ingresos propios. Por su parte, los ingresos del IMSS y del ISSSTE aumentaron 2.8 y 2.3% real anual, respectivamente, en un contexto de mayores cuotas a la seguridad social, superando en conjunto en 10 mil millones de pesos lo calendarizado.
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