
Inteligencia artificial y telemedicina buscan transformar la salud visual en México
octubre 29, 2026Firman Alianza por la Salud Visual

Una alianza entre especialistas nacionales e internacionales propone incorporar herramientas digitales para detectar enfermedades oculares, ampliar la atención médica y reducir las desigualdades que afectan a millones de mexicanos.
Ricardo López Rangel
En México, millones de personas podrían beneficiarse de un diagnóstico oportuno de enfermedades visuales, pero la falta de especialistas, las distancias y las limitaciones de infraestructura dificultan el acceso a los servicios oftalmológicos. Frente a este panorama, la inteligencia artificial y la telemedicina comienzan a perfilarse como herramientas para acercar la atención médica a comunidades donde una consulta especializada puede representar un desafío.
Con esa perspectiva, la Sociedad Mexicana de Oftalmología, Colegio Nacional (SMOCN), y la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera (IAPB) formalizaron la Alianza para la Salud Visual en México, una iniciativa que busca fortalecer la prevención, mejorar los servicios especializados e impulsar políticas públicas mediante una agenda de trabajo para el periodo 2027-2030.
Entre sus principales propuestas destaca la incorporación de tecnologías digitales al primer nivel de atención, con el propósito de facilitar la detección de enfermedades oculares en escuelas y unidades médicas, así como mejorar la canalización de pacientes hacia servicios especializados. También contempla ampliar el acceso a lentes de prescripción y fortalecer la atención de cataratas y retinopatía diabética.
Tecnología frente a una necesidad creciente
La dimensión del problema ayuda a comprender la importancia de estas propuestas. De acuerdo con las cifras presentadas durante el encuentro, alrededor de 16 millones de mexicanos viven con pérdida de visión, equivalentes al 12.1 por ciento de la población, mientras que 540 mil presentan ceguera.
Esta condición afecta en mayor proporción a mujeres, quienes representan el 55 por ciento de los casos, y a personas mayores de 50 años, grupo que concentra siete de cada diez casos. Las proyecciones indican que, si continúan las tendencias demográficas, la población con pérdida visual podría alcanzar los 27.5 millones de personas en 2040, un incremento de 72 por ciento.
A las consecuencias sanitarias se añade un impacto económico considerable. Durante la presentación se estimaron pérdidas de productividad laboral por 50 mil 7 millones de pesos anuales, cifra que refleja las repercusiones de los problemas visuales en las actividades productivas y la vida cotidiana.
Otro desafío es la disponibilidad de personal especializado. México cuenta con 0.32 oftalmólogos certificados y 0.52 optometristas titulados por cada 10 mil habitantes, además de una distribución desigual de los servicios médicos entre las distintas regiones del país.
Ante esta situación, las herramientas digitales podrían contribuir a mejorar los procesos de detección y referencia de pacientes, en particular en localidades donde la atención especializada resulta difícil de obtener. Su incorporación, sin embargo, requiere infraestructura, capacitación y mecanismos que permitan integrar los resultados de las evaluaciones al sistema de salud.
Inteligencia artificial y atención a distancia
La agenda 2027-2030 considera la inteligencia artificial y la telemedicina como parte de las alternativas para fortalecer la atención oftalmológica. Su incorporación permitiría explorar nuevos modelos de detección temprana y ampliar la colaboración entre profesionales de la salud, especialmente en el primer nivel de atención.
En este contexto, la tecnología se plantea como un apoyo para identificar posibles problemas visuales y facilitar que los pacientes reciban una valoración especializada cuando sea necesario. El objetivo es aprovechar las herramientas disponibles sin sustituir la intervención de los profesionales responsables del diagnóstico y tratamiento.
Durante la presentación, la doctora Valeria Sánchez Huerta, presidenta regional para América Latina de la IAPB, destacó la necesidad de convertir la información disponible sobre salud visual en acciones concretas.
“La evidencia ya nos ha mostrado la dimensión del problema. Ahora el desafío es transformar ese conocimiento en decisiones, recursos y servicios que lleguen a quienes más los necesitan. La Alianza representa un esfuerzo para articular capacidades y construir soluciones sostenibles que permitan prevenir la pérdida de visión evitable y mejorar la calidad de vida de la población”, señaló.
Por su parte, el doctor David Lozano Rechy, presidente de la SMOCN, subrayó que la colaboración entre instituciones será necesaria para fortalecer la atención médica y responder a las necesidades de los pacientes.
“México ya cuenta con un diagnóstico que evidencia la magnitud de los retos en salud visual. Lo que necesitamos ahora es actuar. Esta alianza nos permitirá fortalecer la atención desde el primer nivel, ampliar el acceso a servicios especializados y promover políticas públicas que respondan a las necesidades reales de los pacientes”, expresó.
Innovación acompañada de recursos y capacitación
Para avanzar hacia estos objetivos, la Agenda por la Salud Visual 2027-2030 establece cinco ejes estratégicos: rectoría y gobernanza intersectorial, mecanismos de financiamiento, redes integradas de servicios, formación de recursos humanos e investigación clínica y científica.
Mediante esta estructura se busca articular capacidades institucionales y generar condiciones para ampliar la cobertura de los servicios oftalmológicos. La formación de profesionales y el desarrollo de redes de atención ocupan un lugar relevante, debido a que la incorporación de nuevas tecnologías requiere personal capacitado y procesos de coordinación entre instituciones.
Asimismo, la investigación clínica y científica representa una oportunidad para evaluar herramientas que contribuyan a detectar enfermedades oculares y mejorar los modelos de atención. Su aplicación dependerá de la disponibilidad de recursos, la validación de las tecnologías y su integración a las necesidades de cada región.
En el encuentro participaron la doctora Vanessa L. Vizcarra Munguía, representante del secretario de Salud, y el doctor Jorge E. Valdez García, secretario general de la SMOCN y coordinador de la alianza, junto con integrantes de la comunidad médica y representantes de organizaciones vinculadas con la salud visual.
Con la formalización del acuerdo, ambas instituciones establecieron una plataforma de colaboración para impulsar las propuestas de la agenda nacional y promover su incorporación a las políticas públicas.
El desafío hacia 2030 será conseguir que los avances tecnológicos y los compromisos institucionales se traduzcan en una mayor capacidad de detección, mejores servicios de atención y oportunidades de tratamiento para la población. Para lograrlo, la alianza deberá impulsar mecanismos de financiamiento, coordinación y evaluación que permitan conocer los resultados de las medidas propuestas.
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