
El liderazgo será un factor determinante para la competitividad empresarial en 2026
febrero 17, 2026En un entorno marcado por la transformación digital acelerada, la reconfiguración de los mercados globales y una mayor exigencia social hacia las organizaciones, el liderazgo se perfila como uno de los principales factores que definirán la competitividad de las empresas en 2026.
De acuerdo con un análisis realizado por Grupo UPAX, compañía especializada en análisis de mercados, marketing y publicidad, los cambios económicos, sociales y tecnológicos de los últimos meses están redefiniendo el perfil de los líderes que hoy demandan las empresas para sostener su crecimiento, adaptarse a la incertidumbre y generar valor en un contexto cada vez más dinámico.
“El inicio de 2026 dejó claro que el liderazgo, como lo conocíamos hasta hace poco, ya no funciona. Los países y las empresas requieren líderes con una mayor capacidad estratégica y de conectar con las personas a nivel humano”, señala Ceci Fallabrino, CEO de Grupo UPAX.
A partir del análisis de tendencias globales, comportamiento organizacional y dinámicas de mercado, el estudio identifica tres perfiles de liderazgo que tendrán un papel central en la agenda empresarial durante este año:
1. Líder práctico
Se consolida un modelo de liderazgo cercano, operativo y orientado a la ejecución. Frente a mercados que exigen velocidad, flexibilidad y resultados tangibles, los líderes deben involucrarse directamente en los procesos, facilitar el trabajo de sus equipos y eliminar barreras para la toma de decisiones.
Este perfil prioriza la capacidad de adaptación, la resolución ágil de problemas y la generación de impacto real en el negocio, en un entorno donde la información es abundante y los colaboradores demandan mayor claridad, acompañamiento y dirección.
Un 32% de los líderes empresariales a nivel global están activamente involucrados en dirigir transformaciones ágiles a lo largo de toda la organización, de acuerdo con un reporte del PMI Institute. Por otro lado, empresas que han implementado procesos de agilidad reportan mejoras de hasta 30% en eficiencia, satisfacción del cliente, compromiso de empleados y desempeño operativo, según un estudio de McKinsey & Company.
2. Líder influenciador
En un ecosistema donde la comunicación digital es parte central de la cultura organizacional, los líderes comienzan a desempeñar un rol activo en la construcción de comunidades internas, la generación de confianza y la conexión con las nuevas generaciones de talento.
Estudios muestran que el 86 % de trabajadores considera a un CEO socialmente activo como “abierto y honesto”, lo que repercute positivamente en percepción interna y externa de la marca.
El liderazgo influenciador se basa en la credibilidad, la cercanía y la capacidad de comunicación, más allá del cargo o la posición jerárquica. En un contexto donde la generación Z gana presencia en las plantillas laborales, este perfil será clave para fortalecer la cultura corporativa y el sentido de pertenencia.
De hecho, 51 % de ejecutivos globales considera que la presencia de líderes empresariales en redes sociales es “muy importante” para la estrategia de comunicación corporativa, según una encuesta de la firma global Brunswick. Y 71% de consumidores afirma que es más probable comprar a una empresa cuyo CEO está activo en redes sociales.
3. Líder crítico
La complejidad económica y la volatilidad de los mercados exigen líderes con pensamiento estratégico, capacidad analítica y visión de largo plazo. Este perfil se enfoca en la toma de decisiones basada en datos, la identificación de riesgos y oportunidades, y el diseño de soluciones sostenible.
Según la encuesta “Future of Work & Workplace Statistics 2025”, de la agencia Second Talent, 74 % de los líderes empresariales están utilizando métricas y análisis para la toma de decisiones, un indicador de la creciente importancia del pensamiento estratégico y crítico en los altos mandos.
El liderazgo crítico permite diferenciar entre problemas técnicos y adaptativos, impulsar la innovación y construir organizaciones más resilientes frente a escenarios de alta incertidumbre.
El análisis de Grupo UPAX concluye que el liderazgo de los próximos años será el de quienes entienden que dirigir una empresa ya no es administrar una estructura, sino activar una organización viva.
“Los líderes del futuro deberemos combinar ejecución con influencia, análisis con intuición y velocidad con criterio”, dice Fallabrino.
En un mundo donde el cambio es permanente, la ventaja competitiva no estará en el tamaño de las compañías, sino en la calidad de sus líderes. Quienes sepan leer el entorno, tomar decisiones con rapidez y construir confianza con sus equipos serán los que marquen el rumbo de las organizaciones no solo en 2026, sino en la próxima década.
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