El Partido Morena en la Cámara de Diputados presentó una iniciativa destinada a que organizaciones religiosas puedan administrar concesiones para la operación de estaciones de radio, televisión o medios de comunicación masiva, incluidas las publicaciones impresas, sin fines de lucro.
El Diputado Federal Hugo Eric Flores Cervantes, autor de la iniciativa dijo que que los programas religiosos en radio y televisión ya es una realidad. “El desafío es asumir el reto con responsabilidad para que las Asociaciones Religiosas dirijan medios vanguardistas y competitivos frente a las cerradas agrupaciones con gran poder económico”, apuntó.
La tarea no es fácil evidentemente, reconoció, pero son injustificables los impedimentos contra las iglesias tan sólo por acotar “un poder” sobre las masas.
“Negar una concesión a una Asociación Religiosa, por el hecho de ser confesional, es un grave atentado contra el artículo 7° de la Constitución, vulnerando el derecho a la libertad de difundir opiniones, información e ideas, a través de cualquier medio”, de acuerdo con el documento.
Señala que en una sociedad democrática, podemos escoger y en el mercado religioso también hay oferta y demanda. Los medios de comunicación se han visto como un buen y lucrativo negocio, pero al apostar por la liberación de la legislación sobre los medios en propiedad, inferimos un ánimo por el sentido social y terminar con anacronismos contrarios a los derechos humanos.
El artículo central es el 24 constitucional que consagra el derecho de la libertad religiosa en los siguientes términos:
Toda persona tiene derecho a la libertad de convicciones éticas, de conciencia y de religión, y a tener o adoptar, en su caso, la de su agrado. Esta libertad incluye el derecho de participar, individual o colectivamente, tanto en público como en privado, en las ceremonias, devociones o actos del culto respectivo, siempre que no constituyan un delito o falta penados por la ley. Aclara que nadie podrá utilizar los actos públicos de expresión de esta libertad con fines políticos, de proselitismo o de propaganda política.