Ante la revisión del T-MEC, la imposición de aranceles y la relocalización productiva en Norteamérica, la industria del plástico en México actúa con visión estratégica sin adoptar decisiones aisladas frente al entorno político, comercial y económico, en un sector transversal y esencial para actividades como alimentos y bebidas, salud, construcción, automotriz y tecnología.
Con una base productiva integrada por más de 6 mil empresas, el sector mantiene una capacidad constante de adaptación al contexto internacional, señaló Benjamín del Arco, presidente de la Asociación Nacional de Industrias del Plástico (ANIPAC), al referirse al desempeño de la industria frente al entorno global.
“Hemos evolucionado tecnológicamente, invertido en infraestructura, modernizado procesos y fortalecido nuestras cadenas productivas. Hoy, más que nunca, necesitamos información confiable, análisis profundo y unidad sectorial para consolidar nuestro papel como pilar del desarrollo económico y ambiental de México”, dijo.
En el marco del foro Perspectivas de la Industria 2026, organizado por el organismo, Del Arco añadió que el país atraviesa una transformación estructural en materia ambiental, donde México registra una tasa de acopio de PET del 63%, lo que lo posiciona como líder en el continente; además, más del 70% de las empresas firmantes del Acuerdo Nacional para la Nueva Economía del Plástico ya incorporan material reciclado y, mediante rediseño e innovación, eliminaron decenas de miles de toneladas de material.
Tras la aprobación de la Ley General de Economía Circular, la ANIPAC reiteró en este contexto su disposición para colaborar en su implementación de forma técnica, gradual y basada en evidencia, al tiempo de impulsar condiciones de inversión y certidumbre jurídica que fortalezcan al sector.
Desde la perspectiva legislativa, Emmanuel Reyes Carmona, senador y presidente de la Comisión de Economía del Senado de la República, destacó que los esfuerzos actuales para garantizar la sostenibilidad a nivel nacional buscan, principalmente, una verdadera transversalidad a lo largo de toda la cadena de suministro.
“La industria del plástico durante 2026 jugará un papel sumamente relevante. Sepan que ustedes tienen la puerta abierta de la Comisión de Economía y cuando decidan abordar los temas planteados en este foro, siempre serán escuchados, atendidos y visibilizados, porque si bien es cierto, hoy tenemos una legislación moderna, esto no significa que vayan o que no vaya a existir alguna problemática”, refirió el senador.
Al analizar la perspectiva del plástico en México, Mónica Conde, experta en la materia, señaló que la industria atraviesa una transformación global caracterizada por sobrecapacidad instalada, crecimiento moderado, de apenas 1% a 3% anual, mayores costos energéticos y una regulación ambiental cada vez más estricta.
“México cuenta con ventajas como su ubicación estratégica en Norteamérica, tratados comerciales, y una base manufacturera sólida. Si bien, el consumo nacional podría alcanzar 8.1 millones de toneladas (estimado 2025), el país enfrenta una decisión estructural: mantenerse como productor “commodity” o evolucionar hacia la manufactura avanzada”, dijo.
Como oportunidad para el sector, la especialista apuntó al desarrollo de compuestos y materiales especializados, donde ya operan entre 90 y 120 empresas con capacidad instalada significativa y potencial para escalar hacia soluciones de mayor valor agregado.
“Los sectores automotriz, electrónico, médico, agrícola y de construcción demandan materiales más ligeros, resistentes y sostenibles, impulsando el uso de compuestos avanzados, nanomateriales y soluciones diseñadas con herramientas digitales e inteligencia artificial. La apuesta estratégica es convertir a México en un centro regional de innovación en plásticos avanzados, donde la sustentabilidad y la tecnología sean los principales diferenciadores competitivos”, dijo.
En cuanto al mercado regional, Leonardo Mancilla, director de investigación y análisis en Chemical Market Analytics, destacó que en Norteamérica el mercado del PET se mantiene estable, con una producción regional de entre 2.7 y 2.8 millones de toneladas, mientras que la demanda doméstica se ubica en aproximadamente 4 millones, lo que obliga a importar cerca del 25% del consumo, principalmente desde Asia, México y Canadá.
Para delinear las acciones económicas, comerciales y políticas que incidirán en el desempeño del sector este año, también participaron en el encuentro Moisés Zavaleta, director de estrategia en Ansley, y la académica de la UNAM, Karolina Gilas, quienes abordaron la revisión de aranceles y del T-MEC, así como el panorama político en México.