enero 22, 2022

TV Abierta domina en audiencias; Televisa a la cabeza. Columna de Claudia @LaVillegas1 en La Crónica de Hoy


No es el mensaje, es el medio, como diría Marshall McLuhan. Eso es lo que parece decirnos la nueva encuesta del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT); sobre los hábitos de consumo de los usuarios de televisión, radio y los ecosistemas multimedia que ahora corren por la red. Por su parte, los publicistas validan su premisa de que, para los grandes lanzamientos y posicionamientos en una campaña; la televisión abierta sigue siendo la mejor opción porque, simplemente, allí siguen las audiencias.

La pandemia aceleró, entre otras cosas, un alto consumo de contenidos tanto en medios de comunicación convencionales como en digitales. El confinamiento, o el trabajo en oficina potencializaron esta tendencia, pero -a decir de los expertos- faltaban instrumentos de medición confiables para dimensionar esta práctica.

Con la Encuesta Nacional de Consumo de Contenidos Audiovisuales 2020-2021 del IFT ahora contamos con más información y transparencia sobre este tema. Se tiene, por ejemplo, una idea más clara de la relevancia de algunos medios; en especial de la televisión, y de los gustos y preferencias de las audiencias. Para empezar, según el regulador, el 94% de los hogares en el país cuentan en promedio con 1.6 televisores. Y de estos el 54% sólo dispone de la televisión abierta.

Se destaca en el estudio que el 75% de las 8,750 personas incluidas en la muestra; atiende contenidos de televisión abierta. De estos, 56% prefiere Canal 2 y 40% el Canal 5, de Televisa.

Pero si esto ocurre en la señal abierta; en el caso de los usuarios que tienen televisión de paga, que utilizan ésta para ver la televisión abierta; un 50% optó por ver las estrellas y un 37% el Canal 5.

Lo que sin duda representa una muestra del poder, influencia e impacto que tiene la televisión abierta entre las audiencias; que se suponía ya habían cambiado de hábitos de consumo.

Pero en el caso del público infantil, también se pone en evidencia el liderazgo de la empresa propiedad de Emilio Azcárraga; ya que de acuerdo con la Encuesta del IFT, el 82% de los encuestados dijo consumir contenidos de la televisión abierta; y el 79% de estos dijo optar por la señal del 5.

Sin duda, los hallazgos que arroja el estudio en cuestión dan un buen diagnóstico de lo que consumen las audiencias hoy en día; de los contenidos que son más de su interés; y desde luego, de la relevancia de señales como las del 2 y 5 entre la población del país.

Y seguimos con UNOPS

Este gobierno dio un giro de timón en lo que a abasto de insumos médicos al sector salud se refiere. En papel todo parecía fabuloso, el principal objetivo era terminar con la corrupción que presumiblemente venía sucediendo en gran parte de las compras del sector.

Los cambios iniciaron cuando se retiró de la ecuación a los distribuidores ya que ellos acaparaban el mercado y encarecían el proceso. No fueron pocas las conferencias matutinas del presidente López Obrador en donde se señaló a Fármacos Especializados; Maypo, Savi, Birmex, Dimesa, Pentamed, CIMSA, Selecciones Médicas, entre otros. PISA, por supuesto, es un caso que aquí le he documentado ampliamente. El punto es que la UNOPS, de la ONU, sería la pieza clave y; por supuesto, neutral, para eliminar los cuellos de botella en este sector.

Si PISA o Fármacos Especializados, por sólo reiterar el papel de estas empresas; lograron un gran negocio durante los gobiernos del PRI y el PAN, fue porque operaban hasta como financistas del gobierno. En otras palabras, generaron el suficiente capital para pagar en tiempo y forma a los proveedores de medicamentos e insumos médicos; y convertirse en el gran proveedor del gobierno federal.

Ahora el problema es que la UNOPS no ha logrado sustituir a los proveedores consentidos del gobierno. Les cuento que muchos laboratorios preferían a los intermediarios como DIMESA o Fármacos por que el gobierno les retrasaba sus pagos. Tanto los laboratorios grandes como pequeños requieren la recuperación oportuna de su dinero para poder continuar con su operación diaria.

Esta es una de las razones por las que vendían a través de distribuidores. Además, el eslabón de los operadores logísticos – ahora bajo la mira del Ejército – también representa otro desafío. La UNOPS, entre otras cosas, se comprometió a pagar 45 días después de recibir el producto por parte de los operadores logísticos; -porque UNOPS ya recibió el dinero por parte del gobierno mexicano y no habría problema para que cumpla con ese compromiso decían. Pues no sucede así. Resulta que UNOPS sigue diciendo que tiene el recurso; pero que no puede pagar por que INSABI no le autoriza a hacerlo y así lleva ya muchos meses.

Lo más delicado, es que muchas empresas que confiaron en que este cambio funcionaria, están ahora en muy serios problemas, pues resulta que no cuentan ya con los recursos para mantener su operación y seguir entregando, pero tienen la obligación de seguirlo haciendo ya que de lo contrario se verían obligados a pagar una sanción, lo que podría en riesgo su supervivencia. Entre las empresas que no han podido cobrar, evidentemente sí están muchas de las grandes empresas globales con capitales casi infinitos, pero también hay muchas pequeñas y medianas empresas, empresas familiares de reciente creación o ya de mucha tradición que están a punto de desaparecer por confiar en una organización que parece ser, está ya con un pie fuera de México.

La situación actual con todo y el apoyo de este organismo internacional, es complicada; se le sigue comprando a los mismos distribuidores y laboratorios; los proveedores tienen menos gastos por que ya no deben entregar en todo el país; sólo hacen entregas en ciertas zonas; la distribución hasta el punto donde se requiere es un costo que ahora paga el gobierno y que beneficia a los mismo distribuidores de siempre; porque ahora ya no tiene el costo financiero que asumían para poder representar a los laboratorios; los operadores logísticos están saturados de producto, las instituciones no cuentan con lo que necesitan y; por ello, deben hacer compras emergentes.

Así, algunos laboratorios están al borde de la quiebra por falta de pago y el gobierno mexicano ya lo pago; y lo peor, es que el contrato con UNOPS concluye hasta 2024. Lo positivo es que, aunque quizá no al ritmo que se requiere; poco a poco empiezan a fluir los insumos necesarios en los centros de atención médica del sector salud; se avanza también en los preparativos para el acceso a medicamentos gratuitos para todos; y esto se está logrando principalmente con la proveeduría nacional lo que evita la salida innecesaria de divisas; esperemos todas las partes tengan fuerza y recursos para llegar a la otra orilla.


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