enero 26, 2022

PWC: 60% de las empresas de México prevé más ciberdelincuencia


Está claro que el zarpazo de la pandemia de la Covid-19 trajo consigo un cambio de paradigma en la estructura digital del tejido empresarial mexicano. La implantación de las restricciones desató la necesidad de reforzar el entramado web de las empresas que buscaban superar a sus competidores directos en Internet. Fue precisamente este contexto masivo de digitalización el que funcionó como el mejor caldo de cultivo para que los hackers aumentaran sus ciberataques. En este sentido, la previsión de cara a los próximos años no parece ser tranquilizadora.

La información es concluyente: a tenor de los datos vertidos en el informe sobre confianza digital para el 2022 elaborado por la célebre consultora PwC, más del 60% de las empresas del país tiene previsto que se incrementen los ciberataques en su contra durante el lustro venidero. Se trata de una encuesta que recoge el pronóstico de los empresarios, quienes tienen claro que la gran amenaza se sitúa en torno a la piratería informática.

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A pesar de ello, el panorama no parece estar a la altura de las circunstancias, y es que aproximadamente el 52% de los directivos empresariales de México sostiene que cualquier trabajador suyo podría estar urdiendo un ciberataque desde dentro. Por el contrario, la otra mitad de los encuestados considera que una acción criminal de esta envergadura sólo puede provenir de alguien externo. Sea como fuere, el miedo está presente en el día a día de las víctimas en potencia.

Según PwC, la reacción ya comienza a notarse en las empresas. Estas están asumiendo que las partidas presupuestarias del curso que viene destinadas a reforzar la ciberseguridad experimentarán una inyección de aproximadamente el 20% más de dinero extra. Una cifra que servirá para detener la vulnerabilidad que actualmente sufre el comercio electrónico. Las consecuencias directas de este tipo de fisuras no sólo recaen sobre los empresarios, sino también sobre los clientes, que ven cómo sus datos personales y bancarios pueden quedar expuestos cuando no se consiguen los estándares mínimos de protección.

Los 128 bits que marcan la diferencia

Al respecto, los dos grandes ejemplos de seguridad de todo el entramado empresarial de la nube son sin duda alguna las plataformas de juegos de azar y las entidades bancarias. En ambos casos, el uso del denominado protocolo SSL sirve para garantizar que las compras en las pasarelas de pago se produzcan de manera segura. Esta tecnología es por el momento la más avanzada que existe en este terreno, y en concreto está orientada a la encriptación de los datos más sensibles del usuario, evitando así que estos puedan ser visibles para los hackers.

De hecho, los entornos digitales cuya cotidianidad está basada en las transacciones de dinero, como pueden ser los mejores casinos online de Mexico o los bancos más célebres del país, están acostumbrados a emplear estos protocolos con sus clientes. El funcionamiento de esta tecnología en los casinos consiste en llevar a cabo un cifrado de la información durante el viaje que esta mantiene desde que sale de la página web hasta que llega al servidor.

Para ello, un algoritmo se encarga de aportar claves de 128 bits de tamaño que resultan impenetrables para la ciberdelincuencia. Por su parte, los bancos proceden de forma idéntica ante las referencias privadas de los usuarios y sus números de cuenta, controlando así que el pago con tarjeta no lleve aparejado entuerto alguno.

La implantación de este sistema supone uno de los pasos esenciales que toda empresa con presencia en internet debe dar sin excepción. A partir de elementos como este es posible crear una cultura digital que efectivamente se consolide a corto y medio plazo y en la que el papel del CEO cobre cierto protagonismo. El informe de PwC declara al respecto que la labor del CEO en materia de ciberseguridad debe proveer de herramientas y financiación, así como generar tranquilidad, tanto en la clientela como en las empresas asociadas.


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