Sí, Pemex canceló el concurso con el cual contrataría tecnología de almacenamiento. No sé si fue la presión de sentirse vigilados, o las ganas de seguir con la estrategia de entregar a directamente el contrato a un incondicional; pero el miércoles pasado se canceló el proceso.

Déjame desahogarme un poco y espero comprendas la explicación que doy a mi silencio. A veces, como dice mi amigo Rafael Luna; soy como el cirquero de pueblo pues al mismo tiempo que escribo en otros medios, tengo que subir notas en este medio digital; eso sin contar con la capacitación de jóvenes comunicadores, atender la configuración técnica del portal y buscar fuentes de ingreso que están muy escasas.

Además, tengo que vigilar los indicadores y los alcances de nuestro esfuerzo comunicativo; atender entrevistas de los amigos que necesitan difusión; dar impulso a nuestro canal hermano N 4.0; y subir información de amigos que me piden el paro. En tecnoempresa somos cinco personas y no nos damos abasto. Por eso, tal vez no damos el salto; porque todo lo queremos hacer de la manera más honesta posible.

No vendo columnas, no cobro por madrear, ni siquiera recibo apoyo para la difusión de nuestro trabajo. Los ingresos que tenemos, que no es mucho, llegan por cuenta de la misericordia y aprecio de amigos a quienes les gusta nuestro trabajo. Ellos saben quienes son y se los agradezco infinito. No pude decirse que se trata de un embute, chayo o coima porque nos ayudan sin ningún compromiso (salvo el moral) de nuestra parte.

¿Por qué escribo todo esto? Porque podría pensarse que gano mucha lana madreando gente o empresas y que, posiblemente; ya me llegaron al precio para madrear al gobierno de mi querido presidente López Obrador. Nada de eso, solamente señalo a ciertos personajes que no han entendido que las cosas ya cambiaron; y que muchos estamos muy pendientes de quienes se salgan del redil. Incluso, puedo decir que en este gobierno he recibido más desdén y desprecio que en sexenios pasados. Pero no importa.

No trabajo para que me traten bien, trabajo, escribo e investigo para ayudar al movimiento que encabeza mi cabecita de algodón, para cambiar las condiciones del país; y en el caso de Pemex, para que no se repitan las prácticas corruptas del pasado.

Hecha mi descarga emocional de la época, te explicó que el miércoles por la noche me enteré de que se cancelaron los dos concursos de Pemex para contratar sistemas de respaldo y almacenamiento. En ese momento ya no podía cambiar mi texto entregado horas antes a la redacción de El Universal. Sin embargo, tampoco podía robarle interés a mi texto publicado el jueves desde muy temprano en el sitio de El Universal.

Por eso dejé todo el jueves serenar y las responsabilidades me ganaron el tiempo y no es hasta la noche de este viernes que puedo detallar el derrotero de este proceso. En resumen, no se dio el fallo con un ganador y no se firmaron los contratos porque a Pemex ya no le daba tiempo. Además, los convocantes, no tienen autorización para comprometer presupuesto para el próximo año. Voy al detalle.

Pemex cancela el concurso

El concurso para la “Adquisición de infraestructura de almacenamiento de información”, ubicado con el folio 2021-223-PMX_SA_PC_GCSS-SASSO-CA-I-B; se canceló el miércoles 24 de noviembre luego varios días de retraso. El concurso, como sabes, se realizó vía subasta y se dividió en tres partidas. El que ofertara el mayor descuento sería el ganador.

Al inicio mostraron su interés 14 empresas y, como en la canción de los perritos, se fueron quedando algunos en el camino. Al final de la subasta solo quedaron 9 empresas vivas y de ellas, solo dos cumplieron las condiciones técnicas y comerciales para las tres partidas. Es decir, se trataba casi de un mano a mano entre Sistemas Especializado Brain y GAR Tecnología. De las otras 7 empresas solo 5 quedaron para competir por la partida o grupo 3.

El 11 de noviembre se realizó la subasta vía Microsoft Teams. De las 7 empresas que seguían en la pelea, todos ofrecieron un descuento de 10%, excepto una que solo ofreció 1% de descuento en el grupo 3. En los tres grupos había un empate entre las empresas y por ello se recurrió al primer criterio de desempate. Las empresas consideradas como MiPYME pasaron a la siguiente ronda y descalificaron a tres. Solo pasaron B-Brive, Factoría de TI, GAR y Brain.

Sin embargo, persistía el empate y se optó por el método de insaculación, es decir; casi se podría decir que se echaron un volado y este se realizó el 17 de noviembre. Pemex nunca lo hizo oficial, pero yo supe que los grupos 1 y 2 los ganó Brain pero el grupo 3 lo ganó B-Drive. El 18 de noviembre se anunció el diferimiento del fallo final y finalmente el miércoles 24 ya se hizo oficial la cancelación.

En el documento de cancelación del concurso Pemex dice que por cuestiones de tiempo no podía cumplir con el procedimiento de una Debida Diligencia. Esto quiere decir que, al intentar formalizar el contrato, se superarían las fechas previstas para la entrega de los bienes del concurso. Además, el trámite de la Debida Diligencia compromete los tiempos de ejecución del contrato.

En el concurso para la “Adquisición de solución integral de respaldos de información” identificado con el folio 2021-209-PMX_SA_PC_GCSS-SASSO-CA-I-BS; pasó algo similar. En ese caso, solo 4 empresas llegaron a la subasta final pero solamente Brain presentó una propuesta. El falló debió darse el 5 de noviembre, pero ese día se notificó el diferimiento del fallo del concurso hasta nuevo aviso. Esto repitió el 8, 9,11 y 17 de noviembre. La cancelación se conoció también el 24 de noviembre y con la misma justificación de la Debida Diligencia.

Ante tal panorama, algunas fuentes me dicen que Pemex debería convocar a un nuevo concurso el próximo año; pero no comparten la idea de que se quiere favorecer a una empresa. Sin embargo, otras me insisten que todo el retraso fue premeditado para cancelar el concurso y entregarlo de manera directa a un tercero. Algunos estiman que existe el riesgo de que, a través de dicha entrega directa; se favorezcan los intereses de un directivo de Pemex involucrado en el concurso. No tengo pruebas para involucrar a dicho funcionario por eso omito su nombre.

Como puedes ver, este concurso y los 120 millones de pesos involucrados; vive un impasse pero es nuestra obligación seguirlo de cerca para evitar que nuevamente se lucre con el dinero público pero, sobre todo; para evitar que los corruptos vuelvan a las andadas.

Gracias por leer.


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