enero 28, 2022

Lejos de ser el mayor desastre en cuanto a derrame de crudo en el mundo, los 3 mil millones de barriles de petróleo que se esparcen en el mar, en las costas de California, suma al daño ecológico que le hemos ocasionado al planeta por la sobreexplotación de recursos naturales y, aún sin explicación de su origen, amenaza la economía y el ecosistema del sur de Estados Unidos.

El mayor de los desastres petroleros fue provocado durante una guerra, la del Golfo Pérsico en enero de 1991, y fue intencional, los iraquíes derramaron de forma deliberada alrededor de 336 millones de galones de crudo. Un gran preludio sobre un producto que hoy para muchos debe ya dejarse donde está, y mirar hacia fuentes de energía más rentables, menos coercitivas y mejores para el cuidado del medio ambiente y la vida en la Tierra.

Los que primero la pagan son los que avisan de la tragedia. Muy temprano el domingo llegaban a la orilla de las playas californianas pájaros y peces muertos, y aún a lo lejos no se alcanzaba a observar la mancha negra que comenzaba a avanzar. Sin saber cuándo y por qué inició el derrame, solo se ha informado que la “fuga” está a 8 kilómetros de la costa de Huntington Beach.

Imaginen los grandes expertos, los que han puesto un alto al mercado petrolero por las grandes reservas que tienen, a dos tres días de la tragedia desconocen su origen.
“La extensión de la mancha de petróleo se estima en 5.8 millas náuticas, y va desde el muelle de Huntington hasta Newport Beach”. Sí, el escueto comunicado informativo de las autoridades estadunidenses.

El peso del crudo

En medio de la tragedia californiana, en el mercado petrolero las piezas toman respiro luego de varios meses de incertidumbre por la inmovilidad derivada de la pandemia Covid-19 y las crecientes reservas del crudo a escala mundial.

Los analistas del grupo financiero Banco Base ayer señalaron que las principales mezclas de petróleo cerraron la sesión extendiendo sus ganancias, luego de que la OPEP y sus aliados (OPEP+) mantuvieran su plan de aumento de la producción sin cambios; y es que durante la sesión del lunes la organización acordó adherirse a su plan y aumentar la producción en 400 mil barriles diarios en noviembre.

La escasez de gas natural presiona al alza el precio del petróleo ya que se eleva la demanda de diésel y otros petroquímicos como sustitutos para mantener la calefacción en los hogares, dicen los expertos de Banco Base. A detalle el precio del WTI incrementó en 2.01% y cerró la sesión cotizando en 79.18 dólares por barril, y el precio del brent cerró cotizando en 82.78 dólares por barril, con un aumento en su precio de 1.87%, y alcanzó un máximo de 83.13 dólares, no visto desde el 10 de octubre del 2018. La mezcla mexicana de exportación cerró la sesión del 4 de octubre cotizando en 73.52 dólares por barril, lo que equivale a un aumento en su precio de 2.62%. Vamos, aunque no sea por mucho tiempo.

Lo peor está a la vista

Sin olvidar el mayor desastre petrolero, en 1991 en el Golfo Pérsico, otros han sucedido a lo largo de la historia y algunos de esos aún no terminan de quedar limpios. Veremos que pasa en California y qué respuestas darán a todas las interrogantes en donde seguro el factor humano jugará un papel principal.

En 2010, en abril, explotó la plataforma petrolera Transocean Ltd. Deepwater Horizon, contratada por BP (antes y luego de otro accidente British Petroleum), y se liberaron unos 168 millones de galones de petróleo en el Golfo de México.

En junio de 1979 en las costas de México, en Campeche un pozo exploratorio, el Ixtoc1, explotó derramando140 millones de galones de petróleo. En ese orden de mayor a menor derrames, le sigue el pozo de petróleo del Valle de Fergana en Uzbekistán que al explotar liberó 88 millones de galones de crudo en marzo de 1992.

Otro al que se le escaparon 80 millones de galones fue al pozo petrolero en Nowruz, Irán, en febrero de 1983 después de un ataque aéreo iraquí.

En agosto de 1983, el navío el Castillo de Bellver, un petrolero español, se incendia cerca de Ciudad del Cabo, Sudáfrica, derramando más de 78 millones de galones de combustible. En Europa también, en marzo de 1978, el petrolero Amoco Cadiz encalló en Portsall, Francia, derramando más de 68 millones de galones, y el 10 de noviembre de 1988, otro barco, el Odyssey se rompe durante una tormenta y derrama 43.1 millones de galones de petróleo al noreste de Terranova, Canadá.

Hasta ahora se ha dicho que una filtración en un oleoducto submarino de California ocasiona que las playas al sur de Los Ángeles estén amenazadas y cerradas.
También se adelantó que el combustible provenía de Platform Elly, un oleoducto operado por Beta Offshore, subsidiaria californiana de Amplify Energy Corporation. El director ejecutivo de Amplify Energy, Martyn Willsher, ya salió a informar que se está investigando el derrame.

Y en tanto se limpia el desastre, el “te lo dije” saldrá de muchas bocas, y el llamado a sustituir de una vez por todas la energía fósil por la limpia aumentará en volumen y repeticiones. Bueno sería que se escuchara hasta México.


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