Tren Maya Generará Derrama Económica en Estados Involucrados

noviembre 15, 2018 Desactivado Por Edgar Amigón Dominguez

El Tren Maya recibirá cada año alrededor de 18 millones de turistas y aprovechará este potencial turístico para generar derrama económica en los estados involucrados, de acuerdo con Rogelio Jiménez Pons, quien encabezará FONATUR a partir del 1 de diciembre y que lidera el proyecto de ferrocarril del sureste del país.

El recorrido pretende alargar la estancia de visita en la región, lo cual se traducirá en un mayor gasto turístico y captación de ingresos en las comunidades.

El Tren Maya es un proyecto de infraestructura para conectar la región del sureste del país, detonar su desarrollo e impulsar el bienestar de sus habitantes. Tendrá una vocación mixta: transportará pasajeros locales, turistas y carga; su velocidad máxima será de 160 km/h.

La ruta contempla 15 estaciones distribuidas en 1, 525 kilómetros. Estará dividida en tres secciones: Tramo Golfo, Tramo Caribe y Tramo Selva.

Para respetar y proteger el entorno de la región, el proyecto cuenta con una estrategia de mitigación y compensación ambiental. Se trata de una estrategia integral de ocupación territorial bajo un paradigma de desarrollo sostenible.

El legado de la cultura maya —patrimonio de la humanidad— es una de las principales atracciones turísticas de la zona. Por eso debe garantizarse el acceso y cuidado de estos centros. El Tren Maya propone recuperar, mantener y promover las tradiciones ancestrales mayas, así como el patrimonio culinario y artesanal de la región.

En la dirección www.tren-maya.mx se presenta el racional detrás del proyecto con los detalles de su implementación, así como las distintas aristas que toca: desde lo ambiental y ecológico, hasta lo relacionado al bienestar de las comunidades por las que transitará.

“En realidad, buscamos generar importantes impactos positivos en el desarrollo social, económico y ambiental de toda la península de Yucatán”, comentó Rogelio Jiménez Pons, quien encabezará FONATUR a partir del 1 de diciembre y que lidera el proyecto Tren Maya.

En el marco de la consulta a celebrarse el 24 y 25 de noviembre, el equipo del presidente electo presentará durante los siguientes días información relevante para que los ciudadanos decidan.

“Es crítico que podamos comunicarnos de manera directa y efectiva con la población y dejarles conocer oportunamente los enormes y diversos beneficios que se derivan de este gran proyecto de desarrollo, así como dar seguimiento al avance del mismo. Es por ello queestamos lanzando estos espacios de interacción digital”, recalcó.

A continuación se comparte una liga con acceso al documento de divulgación y los mapas de la ruta.

Se anexa una liga con acceso a un video introductorio sobre el proyecto.

Derivado de las preguntas más frecuentes recogidas de las redes sociales, creamos un cuestionario con sus respectivas respuestas:

1 . ¿Cómo impactará el Tren Maya a las zonas naturales protegidas?

El proyecto es integral y contempla la restauración de la selva a través de medidas de contención, mitigación y compensación. Además, creará empleos en industrias sustentables para los habitantes de esas zonas con el fin de evitar la tala ilegal o la deforestación de la selva para fines agropecuarios.

2 . ¿Van a tirar la selva para construir el tren?

Muy pocos. El 57% del proyecto consiste en reparar las vías que van de Mérida a Palenque.

Es necesario actualizar esa tecnología.

El 95% de todo el proyecto se plantea sobre derechos de vía previamente liberados donde ya corren tendidos eléctricos, carreteras o vías férreas.

La afectación será compensada con suficiencia cualitativa y cuantitativa.

3 . ¿Dónde están los estudios de impacto ambiental?

El cronograma de obra plantea que lo primero que se hará es la reparación del tramo existente que va de Mérida a Escárcega.

Mientras se hacen las consultas —a pueblos originarios y a la ciudadanía en general— y se

realizan los estudios pendientes, se comenzarán los trabajos en el tramo ferroviario existente. Es decir, casi el 60% de la obra.

Según la ley, cuando una obra o actividad se realizó antes de 1988 no requiere

manifestación de impacto ambiental porque el estudio es preventivo, no correctivo.

  1. ¿Ya van a empezar a construir todo al mismo tiempo?

No. El proyecto de obra es de cuatro años.

La primera fase consiste en rehabilitar las vías de tren existentes en donde ya se causó el impacto ambiental.

En el futuro inmediato se realizarán los estudios de impacto ambiental y proyectos ejecutivos para el resto de los tramos.

  1. ¿Qué se va a consultar el 24 y 25 de noviembre?

Se consulta el inicio de la rehabilitación, modernización y actualización de las vías existentes. Es la primera de muchas consultas.

Las escucha es fundamental para el proyecto. Se realizarán mesas de trabajo, sondeos, consultas a pueblos originarios y grupos científicos de trabajo.

No podríamos crear un proyecto sin un sistema integral de participación y comunicación con

las poblaciones, comunidades y localidades afectadas. Su retroalimentación será vital para

que el proyecto sea mejor.

  1. ¿Cómo se relaciona el Tren Maya con la fauna silvestre?

El proyecto prevé construir docenas de conexiones ecológicas de gran escala para recuperar la movilidad de las especies en todo el hábitat.

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