Compartir

Debido a la subida del precio de los carburantes, cada vez es más importante prestar atención a consejos que se pueden llevar a cabo para ahorrar combustible y, por tanto, dinero.

A continuación, se presentan varios consejos que cualquier conductor puede poner en práctica, tanto antes de empezar la conducción como durante esta:

Antes de arrancar 

Es necesario tener el carro en buen estado. Esto implica que los filtros, líquidos, lubricantes y demás componentes estén revisados. Además, hacer hincapié en los neumáticos. Estos deben tener la presión correcta, ya que si no el consumo de combustible se verá duplicado.

También, es necesario tener el viaje planificado. Esto no solo implica saber qué ruta es la más corta, si no que hay que tener en cuenta el tipo de vía, la velocidad a la que se puede ir por esta, etc.

Es recomendable desmontar la baca si no se va a utilizar porque la resistencia aerodinámica hace que el consumo de combustible se dispare.

Además, es aconsejable quitar de la cajuela todo aquello que no sea necesario, ya que conforme aumenta el peso, así lo hace el consumo de carburante.

Por último, escoger un calzado adecuado. Esto significa evitar el uso de zapatos con mucha suela que impidan sentir el pedal del acelerador.

 Cuando estamos en marcha

Una vez arrancado el coche, hay muchos momentos en los que se puede ahorrar combustible.

Es  recomendable no dar acelerones, sobre todo cuando el carro se acaba de arrancar y esta frío, ya que por cada acelerón se malgasta carburante.

También, es preciso tener en mente cómo se realiza el cambio de velocidades, ya que si queremos ahorrar, es imprescindible efectuar el cambio a tiempo. En un motor diésel este se debe realizar en torno a las 1.500 revoluciones. Sin embargo, en un motor gasolina alrededor de las 2.000.

Otro aspecto importante es mantener la distancia de seguridad.  De esta manera se evita tener que dar un frenazo y después recuperar la velocidad que se llevaba.

Tras una parada en cuesta, es aconsejable soltar el freno y meter segunda directamente. Así, no se realiza un cambio de marcha en vano y se ahorra combustible.

Además, no abusar del aire acondicionado ni de la calefacción hace reducir el consumo de carburante del carro. Por ello, es aconsejable refrescar o calentar el carro pero sin tener temperaturas muy extremas.

Por último, en muchas ocasiones, es mejor estacionarse en el primer hueco que se vea, aunque sea necesario andar para llegar al destino.

 

No hay comentarios

Dejar una respuesta