México debe cambiar su modelo económico; opinión de Eduardo Ruiz-Healy

México debe cambiar su modelo económico; opinión de Eduardo Ruiz-Healy

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En el sitio www.gob.mx/se/acciones-y-programas/comercio-exterior-paises-con-tratados-y-acuerdos-firmados-con-mexico puede leerse lo siguiente:
“México cuenta con una red de 12 Tratados de Libre Comercio con 46 países (TLCs), 32 Acuerdos para la Promoción y Protección Recíproca de las Inversiones (APPRIs) con 33 países y 9 acuerdos de alcance limitado (Acuerdos de Complementación Económica y Acuerdos de Alcance Parcial) en el marco de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI).
Los 12 TLCs que México ha suscrito son los siguientes:
Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), con Estados Unidos y Canadá, Tratado de Libre Comercio del G3, entre México, Venezuela y Colombia, Tratado de Libre Comercio con Costa Rica, Tratado de Libre Comercio con Bolivia, Tratado de Libre Comercio con Nicaragua, Tratado de Libre Comercio con Chile, Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea, Tratado de Libre Comercio con Israel, Tratado de Libre Comercio con la Asociación Europea de Libre Comercio – Noruega, Islandia, Suiza y Liechtenstein, Tratado de Libre Comercio con el Triángulo del Norte -El Salvador, Guatemala y Honduras, Tratado de Libre Comercio con Uruguay, y Acuerdo para el Fortalecimiento de la Asociación Económica entre México y Japón.
Vistas así las cosas, cabe preguntarse, ¿si México está asociado comercial y/o financieramente con tantos países, porqué existe tanta preocupación en torno a las acciones que como presidente tomará Donald Trump con respecto a México?
La respuesta es sencilla: si comparamos los gigantescos flujos comerciales y financieros que se dan entre México y Estados Unidos con todos los demás que se dan entre nuestro país y el resto del mundo, los últimos equivalen a cacahuates.
Según INEGI, las exportaciones de México de enero a noviembre de 2016 fueron por un total de 340,697,332,000 de dólares, mientras que las importaciones que hizo nuestro país totalizaron los 353,80,436,000 millones de dólares. Es decir que las importaciones fueron mayores que las exportaciones por un total de 13,163,104,000 millones de dólares.
El comercio internacional mexicano enfrenta dos grandes problemas, además de ser deficitario por un monto nada despreciable.
El primero es que depende enormemente de Estados Unidos, tanto para venderle productos como para comprárselos. De enero a junio del año pasado, el 83% de las exportaciones no petroleras, que equivalen al 95% de las exportaciones totales de nuestro país, fueron hacia el vecino país. 48.5% de las importaciones que llegan a México provienen de Estados Unidos. Las importaciones se han diversificado ciertamente, pero las que vienen del otro lado de nuestra frontera norte siguen siendo muy altas.
El segundo es que gran parte de las exportaciones que van a Estados Unidos son productos manufacturados en nuestro país por empresas estadounidenses y de otros países asentadas en México para aprovechar las reglas de origen del TLCAN. Exportamos principalmente coches, piezas y repuestos automotrices, camiones de reparto y computadoras y otros productos electrónicos. Curiosamente, esas son, entre otras, las industrias que ha puesto en su mira el próximo presidente estadounidense. Por medio de unos tuits, Trump ya logró que Ford, Fiat-Chrysler y General Motors cancelaran diversos proyectos de inversión en México.
Durante los últimos días he escuchado a varias personas decir que México debe orientar su atención hacia China para dejar de depender de Estados Unidos, lo cual a mi juicio no solo tomará tiempo lograr, sino que Trump hará todo lo posible para que se establezca una buena relación comercial entre nuestro país y el gigante asiático.
Nos guste o no, por razones de geografía nuestro destino ha estado, está y estará siempre ligado al de Estados Unidos. Lo anterior no significa que México no diversifique sus exportaciones, algo que no ha querido o podido hacer pese a los 12 TLCs y 32 APPRIs que ha suscrito con otras naciones.
México debe, ahora sí, desarrollar un mercado interno robusto y dinámico, algo que tampoco quiso o pudo hacer durante las últimas décadas. El modelo económico que nuestro país debe diseñar y establecer necesariamente debe basarse en un mercado interno que, con casi 125 millones de habitantes, otros países envidiarían tener.
Desarrollar ese mercado interno y diversificar los mercados para sus exportaciones le tomará años a México. Desde hace décadas debería haberlo hecho y ahora, con un presidente estadounidense que es hostil hacia nuestro país, está obligado a lograrlo.
Sitio web: ruizhealytimes.com
Twitter: @ruizhealy

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