Fidel, a fin de cuentas, un dictador represor; opinión de Eduardo Ruiz-Healy

Fidel, a fin de cuentas, un dictador represor; opinión de Eduardo Ruiz-Healy

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erh-avatarEn España, Francisco Franco derrocó en 1936 a un gobierno legalmente constituido y fue el dictador indiscutible de ese país hasta su muerte, en 1975. Murió a los 82 años de edad.

En Chile, Augusto Pinochet encabezó en 1973 un cruento golpe de estado que terminó con el gobierno y la vida del socialista Salvador Allende. Gobernó a su país con poderes dictatoriales hasta 1990. Murió en 2006, a los 91 años de edad.
En Portugal, António de Oliveira Salazar fue dictador de 1932 a 1968, cuando fue removido del poder después de sufrir una caída que lo dejó incapacitado. Murió dos años después, a los 81 años de edad.
En Paraguay, Alfredo Stroessner gobernó sin oposición alguna de 1954 a 1989. Fue derrocado por su consuegro y exiliado a Brasil, en donde vivió hasta su muerte en 2006. Al morir tenía 93 años de edad.
Curiosamente, los tiranos que he mencionado líneas arriba vivieron ocho o nueve décadas. También, al igual que la mayoría de los sátrapas del siglo 20, fueran de derecha o de izquierda, sus gobiernos tuvieron ciertas características similares:

1. El poder radicó solamente en ellos.
2. Los poderes legislativo y judicial estuvieron supeditados a ellos.
3. Los gobiernos que presidieron podían entrometerse en la vida privada de las personas, limitar las libertades individuales y los derechos humanos, y ordenar la ejecución judicial o extrajudicial de los enemigos del régimen.
4. Los medios de comunicación estaban estrictamente controlados por ellos y sus incondicionales y por ello la libertad de expresión no pasaba de ser un mito.

Franco, Pinochet, Salazar y Stroessner fueron dictadores de derecha y nadie en su sano juicio se atrevería hoy a defender sus gobiernos ni sus acciones.
En Cuba, Fidel Castro Ruz derrocó al gobierno de un tirano el 1 de enero de 1959 y desde ese día hasta su retiro por motivos de salud, en febrero de 2008, fue el dictador indiscutible de su país. Después de ser el mandamás de Cuba durante 49 años, nombró como su sucesor a su hermano menor, Raúl. Los Castro Ruz han gobernado a la isla durante casi 58 años, un récord en lo que dictaduras se refiere. Fidel murió el viernes pasado, a los 90 años de edad.
Los gobiernos de los Castro han tenido características similares a los de los dictadores de derecha, pero, en lo que es un descomunal acto de hipocresía, el recién fallecido, por ser un comunista antiyanqui, es elogiado por muchos como el salvador de su patria y un dirigente extraordinario. No importa que tanto haya pisoteado los derechos humanos de sus compatriotas, ni que haya intervenido militarmente en los asuntos de otros países, ni que por su culpa casi estallara la III y final Guerra Mundial en 1962. Nada importa; lo único que es importante es que se le puso al brinco a 11 presidentes estadounidenses.
Para mí, tanto Fidel como su hermano Raúl son iguales que cualquier otro dictador represor y así deben ser vistos y juzgados por la historia.
El cubano recién fallecido no fue amigo de México, como en un tuit dijo el presidente Enrique Peña Nieto. Más bien fue un cómplice de los gobiernos priistas que hasta 2000 fueron dictaduras de seis años. Los gobiernos emanados del PRI no criticaron nunca a la dictadura cubana; Castro no criticó nunca a la dictablanda mexicana.
Sitio web: ruizhealytimes.com
Twitter: @ruizhealy

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