Ganadores y perdedores; por Eduardo Ruiz-Healy

Ganadores y perdedores; por Eduardo Ruiz-Healy

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Terminó la batalla electoral que durante meses enfrentó a priístas y sus aliados contra panistas, perredistas y quienes con ellos se asociaron.

En el campo de batalla quedaron tiradas, tal vez extinguidas para siempre, las carreras políticas de aquellos que sucumbieron ante sus adversarios. Curiosamente, hay algunos perdedores que sobrevivieron para dar la pelea en alguna futura confrontación.

Y desde alguna loma, viendo el lugar en donde se dio la pelea, están los ganadores del enfrentamiento.

El gran triunfador del domingo es, sin duda alguna, Ricardo Anaya, el presidente nacional del PAN, el joven maravilla. Bajo su conducción, ganaron la batalla electoral siete de los 12 candidatos que su partido, el PAN, lanzó en pos de igual número de gubernaturas. Algunos de ellos representaron a únicamente a su partido, mientras que otros fueron candidatos de la aberrante pero evidentemente exitosa alianza entre el blanquiazul y el PRD.

También son triunfadores los que como candidatos panistas ganaron las gubernaturas de Aguascalientes, Chihuahua, Puebla y Tamaulipas: Martín Orozco Sandoval, Javier Corral Jurado, José Antonio Gali Fayad y Francisco García Cabeza de vaca, respectivamente. Asimismo, los que como candidatos de la alianza PAN-PRD se quedaron con las gubernaturas de Durango, Quintana Roo y Veracruz: José Rosas Aispuro, Carlos Joaquín González y Miguel Ángel Yunes Linares, respectivamente. De estos tres últimos, solo Joaquín no era panista, habiendo renunciado a su militancia priista antes de ser ungido candidato panperredista.

A pesar de que a su partido le fue sumamente mal el domingo pasado, deben considerarse ganadores los cinco priístas que obtuvieron la mayoría de votos en las elecciones para gobernador de sus respectivos estados: Omar Fayad, en Hidalgo; Alejandro Murat Hinojosa, en Oaxaca; Quirino Ordaz Coppel, en Sinaloa; Marco Antonio mena Rodríguez, en Tlaxcala; y Alejandro Tello Cristerna, en Zacatecas.

A pesar de que quedó en el tercer lugar, no puede decirse que Cuitláhuac García Jiménez sea un  perdedor. Representando a Morena empezó desde ceros y obtuvo el 27% de los votos en la elección para gobernador de Veracruz. Seguramente será el candidato de ese partido dentro de dos años.

Veamos ahora quienes son los grandes perdedores del domingo pasado.

Indudablemente que entre ellos están los dos principales priístas del país, el presidente Enrique Peña Nieto y el presidente nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones, así como los gobernadores priístas de los seis estados en donde el voto favoreció a candidatos de la oposición.

Pese a que haya quienes lo niegan, en las elecciones del 5 de junio hubo un voto para castigar los errores u omisiones, reales o percibidos, del gobierno que preside Peña Nieto.

Manlio Fabio queda muy debilitado después del domingo pasado en vista de que el PRI se quedó muy corto de obtener las nueve gubernaturas que él había pronosticado.

Los cuestionados gobernantes priístas de Chihuahua, Quintana Roo y Veracruz -César Duarte, Alberto Borge y Javier Duarte, respectivamente-, corren el riesgo de ser perseguidos judicialmente por sus sucesores que durante sus campañas ofrecieron meterlos a la cárcel.

Los mediocres gobernadores de Aguascalientes, Durango y Tamaulipas –Carlos Lozano, Jorge Herrera y Egidio Torre Cantú, respectivamente- seguramente se irán a sus casas y negocios para nunca volver a ocupar un cargo público.

Otro gran perdedor del 5 de junio es Agustín Basave, el presidente nacional del PRD, si consideramos que ningún perredista ganó una gubernatura. Es más, la mayoría de quienes compitieron solo bajo los colores de su partido hicieron el ridículo, obteniendo votaciones insignificantes a su favor.

También perdió el dueño de Morena, el Peje López. Ninguno de los candidatos de su propiedad fue capaz de ganar, ni siquiera en Zacatecas, en donde David Monreal recibió todo el apoyo oficial de su partido y el extraoficial de su hermano, el ex gobernador perredista Ricardo Monreal.

Lo que ocurrió el domingo pasado también dejó otros ganadores y perdedores, de quienes comentaré otro día. También modificó el mapa político nacional y transformó el paradigma bajo el cual se analizaban los posibles escenarios para 2018.

Sitio web: ruizhealytimes.com

e-mail: eduardoruizhealy@gmail.com

Twitter: @ruizhealy

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